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El barrio Obrero, corazón histórico de la salsa en Cali, está a punto de convertirse en un museo vivo al aire libre. La Alcaldía de Santiago de Cali avanza en la instalación de 12 esculturas monumentales que inmortalizarán a los íconos de la música salsera, en un proyecto que busca devolver identidad, orgullo y memoria cultural a uno de los sectores más emblemáticos de la ciudad.

En un taller del centro de Cali, la maestra Rosana Lombana, escultora cartagenera radicada en Cali y exponente de una dinastía artística de renombre nacional, dirige la creación de las obras junto a su hijo Héctor Lombana y un equipo de artistas plásticos formados en Bellas Artes y en la Universidad del Valle. El proceso combina experiencia, talento joven y una profunda conexión emocional con la música que define a la ciudad.

«Cali tiene un fenómeno único en el mundo. Definitivamente la salsa en Cali se vive cada día, en cualquier esquina, en cualquier calle. Cali vive la salsa al ciento por ciento”, afirmó la maestra Lombana.

¿Cómo nace una escultura? El artista Carlos Hermes Castellanos explicó que todo comienza con el boceto aprobado de la maestra Lombana. Luego llega la arcilla especial del altiplano colombiano, elegida por sus propiedades únicas para el modelado, que el equipo procesa hasta obtener la materia prima. Sobre esa arcilla se construye la forma, se verifica cada proporción y, una vez aprobada, se crea el molde para el vaciado final en resina y fibra de carbono con recubrimiento en poliuretano, un material que protege la obra de la lluvia, el sol y el paso del tiempo.

Héctor Lombana, quien trabaja codo a codo con su madre en cada pieza, describió con emoción lo que significa este proyecto. Su juventud y dedicación son el puente entre la tradición artística familiar y el futuro cultural de Cali, una herencia de su abuelo, el reconocido maestro escultor Héctor Lombana, creador de obras como El Monumento a la Solidaridad en Cali; La India Catalina y Los Zapatos Viejos en Cartagena. «El material te dice cómo trabajarlo. Le estamos dando toda nuestra energía todo el tiempo. Estamos dejando algo de nosotros ahí».

Uno de los primeros homenajes es para Willy García, reconocido como la voz de la salsa colombiana, ex integrante del Grupo Niche, La Suprema Corte y cofundador de Son de Cali; e intérprete de clásicos como Gotas de LluviaEres’, ‘Escombros, ‘Te amo’ ,’Y entonces’, ‘Escápate Conmigo’, entre muchos otros. El cantante ya pasó por el taller de la maestra Lombana, donde se realizó el moldeado de su rostro y sus manos, el punto de partida para la escultura que lo inmortalizará en el Obrero.

«Estoy acostumbrado a ver los monumentos de los grandes que he admirado. Que la Alcaldía me dé esta oportunidad de que el trabajo de tantos años quede plasmado ahí, me pone feliz. Si esto es un homenaje a mi carrera, a mi vida, yo lo recibo con mucho cariño y con mucha humildad. Entiendo que lo que se ha hecho, pues, da para este resultado, pero, yo soy de esos que cuando pasan estas cosas así, me pregunto: ¿por qué yo?”, señaló, entre risas y muy agradecido, Willy García.

Este proyecto hace parte de la estrategia de transformación cultural y urbana del barrio Obrero impulsada por el alcalde Alejandro Eder, quien ha apostado por recuperar los espacios públicos desde el arte, la memoria y la identidad colectiva.

El museo a cielo abierto embellecerá el sector y convertirá al Obrero en un destino cultural de primer nivel para los caleños, los turistas y los amantes de la salsa en el mundo.

Cuando las 12 esculturas queden instaladas en el Obrero, la ciudad podrá caminar entre sus ídolos, tocar la historia y sentir que Cali, esa ciudad que vive la salsa al ciento por ciento, cuida, honra y protege a quienes construyeron su alma musical.