A las ocho de la mañana en punto, cuando niñas y niños están ingresando a la Unidad de Transformación Social (UTS) Cuna de Campeones, el personal de manipulación de alimentos ya tiene listos los platos del refrigerio reforzado con porciones de pan, queso y banano.
Se trata de los alimentos deliciosos y nutritivos que, a primera hora, van a consumir los participantes de Primera Infancia, provenientes en su mayoría de la comuna 20 de la ciudad.
A través de un proceso pedagógico que involucra el juego, las agentes educativas llevan a los niños hasta los comedores y allí les cantan y les hablan con amor y ternura para que se sientan a gusto y disfruten de los alimentos. Por su puesto, ellos entre risas y aplausos se deleitan con la primera ración diaria: “Me comí toda la comida, estaba rica”, comentó uno de los niños.
Le puede interesar: Bienestar Social fortalece su campaña contra el trabajo infantil
En total, en el Distrito de Santiago de Cali son 135 UTS que, a través de la Subsecretaría de Primera Infancia, atienden a 10.161 niñas y niños, madres gestantes y lactantes. En cada una de estas se aporta el 70 por ciento del requerimiento nutricional diario para ellos, el cual está distribuido en tres tiempos de comidas: desayuno o refrigerio reforzado, almuerzo y un refrigerio para la tarde.
“Tenemos gran variedad de alimentos, conformados a través de una minuta, en donde ofrecemos cereales, carnes todos los días, frutas, verduras y leguminosas una vez a la semana”, explicó Vanessa Vélez, nutricionista de la UTS Cuna de Campeones.
Daniel Santamaría, uno de los padres participantes de los servicios en Cuna de Campeones, se muestra satisfecho con la atención: “La alimentación de los niños es muy balanceada, son unas porciones acordes a su talla, a su peso; el menú es variado, las comidas son oportunas, las profesoras se esfuerzan por darles la alimentación a los niños. Desde que la Unidad está aquí ha sido un beneficio para todos, y yo personalmente, me siento muy agradecido del apoyo que me han brindado”, indicó.
Claudia García, coordinadora de esta UTS, destacó que con el trabajo de la Secretaría de Bienestar Social en las comunidades vulnerables, no solo se logra que los padres tengan un lugar para el cuidado de sus niños, sino también que tengan la mejor alimentación diaria y la asesoría profesional en nutrición. “Beneficia enormemente a las familias, porque a ellas solo les toca suplir el 30 por ciento restante, esto supone en términos económicos una ayuda enorme para las familias de todas nuestras comunas”.
Le puede interesar: La infancia, el motor de transformación social en el barrio Potrero Grande
Los padres reciben asesoría por parte de la nutricionista y las agentes educativas para que, en casa ese 30 por ciento de alimentos que reciben los niños en la noche sea lo más adecuado para el óptimo crecimiento.
Jenny Taborda, una de las madres participantes de los servicios, afirmó que antes de que su hija ingresara a la UTS, la niña presentaba desnutrición moderada, la cual fue detectada por los profesionales de la institución, quienes le ayudaron con asesoría y un plan de alimentación completo con el que logró recuperarse. “Me le hicieron el seguimiento y gracias a Dios y a la atención que tuvo aquí, mi hija ha subido de peso, está bien; estoy agradecida con la institución, la rectora y toda la Alcaldía”, expresó la madre.
La coordinadora de la UTS destacó lo importante que en cada uno de estos espacios se promueven prácticas relacionadas con la salud, soberanía y seguridad alimentaria y nutricional y hábitos de vida saludable de niñas, niños y sus familias.


