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En la fresca tarde del domingo (22.01.2023) el Estadio de Palmaseca recibió a los equipos del grupo B del Sudamericano Sub-20 Colombia 2023 y con ellos familiares, hinchas y amigos disfrutaron de dos encuentros en los que se enfrentaron inicialmente Ecuador y Bolivia y en una segunda jornada se enfrentaron Uruguay y Chile.

Orlando Freire, oriundo de Ecuador, viajó con su esposa y dos cuñadas para apoyar a los jóvenes futbolistas y lograron cantar el único gol que le daría el triunfo al equipo ecuatoriano y por el cual se ubicó como líder del grupo B.

“Inicialmente le empatamos a Chile, pero era porque apenas estábamos empezando, pero ya hoy después de comer mucho pandebono caleño sacamos todo y le ganamos a Bolivia”, expresó Orlando.

Así como Orlando, el hincha boliviano Greguer Ellera lleva casi dos meses comiendo pandebono en la ciudad de Cali, a donde llegó inicialmente para disfrutar de la Feria y se animó a quedarse para apoyar a su selección boliviana: “nos enteramos que el equipo de Bolivia iba a jugar y nos quedamos, ya mañana nos vamos, pero disfrutamos mucho en Cali, una linda ciudad”.

En el segundo partido de la jornada, las cábalas de los hinchas chilenos no dieron sus frutos y tuvieron que ver la derrota por tres goles a cero ante un Uruguay que debutaba su primer partido en este sudamericano 2023.

“Nosotros los chilenos somos muy cabaleros, usamos calzoncillos al revés, nos sentamos juntos para tener buenas vibras, pero lo más importante es apoyar a nuestro equipo hasta donde Dios quiera”, dijo Lorena Moraga, hincha del deportivo Chile.

A diferencia de Lorena, Verónica Fernández, madre de uno de los jugadores del equipo uruguayo, esta vez no le apostó a las cábalas, si no a la confianza que siente por su hijo y compañeros: “Les tenemos fe y sabemos que son nuestros valientes y guerreros uruguayos, hoy no hay suerte, hay fe”.

La jornada futbolera en el Palmaseca terminó, caída la noche del domingo, con derrotas y triunfos, pero, sobre todo, terminó con familias que, rieron, saltaron, cantaron, gritaron y disfrutaron las jugadas; y seguirán apoyando a sus equipos así pierdan o ganen en la cancha.