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La Alcaldía Distrital y la Arquidiócesis de Santiago de Cali, se unieron una vez más, gracias a la fiesta de Cristo Rey, que se llevó a cabo este 20 de noviembre de 2022 en la Arena Cañaveralejo.

En esta celebración salieron a flote temas sociales por los que ambas entidades han sostenido unos lazos fuertes: las ayudas a la caleñidad y los diálogos pacíficos, fueron de los más sobresalientes en este magno evento.

La jefe de comunicaciones de la Administración del Puro Corazón por Cali, Luz Marina Cuellar, manifestó que «realmente es muy importante el trabajo que se adelanta de la mano con la Arquidiócesis de Cali, en los comedores comunitarios son más de 80.000 raciones diarias que les estamos llevando a las personas más vulnerables de la ciudad; en este día, así como Cristo Rey abre sus brazos, es momento de abrazarnos para seguir trabajando en proyectos sociales».

Así mismo, el director del Departamento de Planeación, Ricardo Castro, hizo un reconocimiento a esta entidad, ya que «cumple un papel muy importante en el territorio, es un gran aliado por todo el servicio que brinda y el fortalecimiento al tejido social que hace, procesos que acompañamos desde la Administración; Cali es una ciudad multicultural dónde todos tenemos cabida y lo que buscamos es que la ciudadanía cuente con una buena calidad de vida y logremos superar las brechas que tenemos».

Por otra parte, este también fue un espacio en el que aprovecharon para agradecer la labor del Monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, dándole una emotiva despedida de sus funciones y dándole la bienvenida a Luis Fernando Rodríguez Velásquez, quien aseguró: «me queda el testimonio de un hombre que ama la iglesia, alguien muy humano, comprometido con la reconciliación y la paz; de él aprendí mucho y debemos darle respuesta a esas necesidades que tenemos en Cali, esa ha sido su lección y yo espero continuarla de la mejor manera».

Alejandra Calderón, asistente de la Parroquia Cristo del Consuelo recordo que en una ocasión, Monseñor Monsalve acompañó a su comunidad. «Pudimos verlo como un verdadero papá, un pastor cercano, que acoge a sus ovejas y no les tiene miedo, no le teme al conflicto sino que se mete en él para conciliar como gestor social, así como hizo durante el estallido social del año pasado, me pareció hermosísimo».

Así, pues, no sólo Monseñor, sino la Arquidiócesis, en convergencia con la Alcaldía, seguirán propendiendo por la paz, la justicia, la equidad y el buen vivir de caleños y caleñas, compartiendo estas experiencias que incentivan cada vez más al reconocimiento de la diversidad con respeto, una mejor cultura ciudadana y un Distrito en crecimiento.