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En medio de tambores, marimbas, palos de agua y violines, los integrantes de las diferentes agrupaciones musicales que participaron en las zonales clasificatorias para el Festival Petronio Álvarez, iniciaban sus ensayos antes de subir al escenario.

Allí, entre las pieles morenas de la mayoría de intérpretes y músicos, una mujer se destacaba por su delgada figura, sus profundos ojos azules y una palidez muy diferente al colorido característico de este festival cultural.

Pero más sorpresa causó escucharle un acento lejano, propio de la austral Argentina. Era Eliana Cogliati, directora de la agrupación Mango Viche, quien también se preparaba para interpretar la marimba, el principal instrumento de percusión de los ritmos del Pacífico colombiano.

Buscando una armonía diferente para su concierto de graduación y obtener su título universitario en la Escuela de Música Contemporánea de Buenos Aires, empezó a buscar un compás afro. Fue gracias a compañeros caleños que encontró el sonido de la marimba y quedó enamorada.

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“Cuando toco estos ritmos, a diferencia de tocar guitarra, siento una relajación y un trance mucho más grande. Pareciera que cuando toco la marimba, la inspiración me viene desde los pies y con la guitarra me venía desde la cabeza. La guitarra es más mental y la marimba es un trance”, expresa Eliana.

Por eso, en varias ocasiones visitó la Sultana del Valle. Primero para investigar las melodías del Pacífico, luego a comprar una marimba y finalmente, en 2018, ingresó al Instituto Popular de Cultura-IPC a estudiar marimba con el maestro Héctor Sánchez y se quedó en Cali.

En 2020, durante la pandemia, la agrupación Mango Viche presentó una audición virtual para el Festival Petronio Álvarez y quedó seleccionada. Sin embargo, solo hasta el año pasado pudieron presentarse ante el exigente público caleño.

“Con la respuesta del público y como la gente me recibió haciendo esta música y tocando la marimba, me hace sentir emocionada y con ganas de seguir investigando, con la alegría de decir: voy por buen camino. Que la gente de la cultura, de la comunidad y todos los intérpretes de estos ritmos me abran las puertas es hermoso, te dan ganas de seguir”, describe.

Con los sonidos de un contrabajo, instrumento musical poco común en agrupaciones del Pacífico, la música argentina busca nuevamente este año un cupo para la versión 26 del Festival Petronio Álvarez.

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