Bajo circunstancias retadoras, pero también mediante un trabajo de equipo entre la Alcaldía Distrital y la ciudadanía, Cali ha salido adelante durante un año de sufrir y vivir las consecuencias de un estallido social de orden nacional que repercutió principalmente en la Sultana del Valle.
El estallido social que vivió Colombia fue un compendio de varias situaciones entre las que se cuentan una sociedad con necesidades básicas insatisfechas y con un historial de inconformidades, problemas y conflictos que, finalmente, escalaron en una manifestación de protesta con tintes violentos y complejos de solucionar.
El uso y abuso de las nuevas tecnologías y su velocidad en la transmisión de mensajes y noticias tanto reales como falsas fue determinante para prender las alarmas en una sociedad que ya vivía en zozobra por causa de la pandemia generada por la covid 19.
Para el alcalde Jorge Iván Ospina, durante este contexto “Cali fue la ciudad con mayores bloqueos en el país con un total de 33 y más de un centenar en el departamento del Valle del Cauca”. Ante esta situación, el apoyo y la presencia de organismos internacionales en la ciudad cobró vital importancia. Sus voceros, coincidieron en afirmar que, precisamente, el diálogo fue la mejor herramienta usada por la Alcaldía de Cali para la resolución del conflicto. Fue la única ciudad del país en consolidar el diálogo con 65 embajadas, 38 consulados y 17 agencias de la ONU.
Hoy son varias las conclusiones y los aprendizajes que quedan tras un año del estallido social en el territorio caleño:
- Los problemas se deben dialogar, compartir y ser leídos críticamente.
- El diálogo necesita discernir e identificar la naturaleza de las situaciones y conflictos presentados diariamente en la sociedad.
- Se deben acelerar procesos de cambio; entenderlos y solucionarlos.
- Se necesitan transformaciones urgentes que asuman la democracia y la diversidad.
- El diálogo es el arte del reencuentro y de reconocer las diferencias.
El alcalde Jorge Iván Ospina destacó que estamos en una sociedad que ve pasar los problemas, pero no profundiza en la solución de los mismos: “los diálogos tienen que generar transformaciones y no solo conversar por conversar. Necesitamos dialogar para encontrar la ruta a sociedades más incluyentes donde se respete y se encuentre un camino estructural de progreso”, manifestó.
Durante la última semana de abril de este año, la Alcaldía de Puro Corazón por Cali ha enfocado sus esfuerzos en tres dinámicas vitales para el territorio:
- Cabildo abierto en el Colegio Republicano de Santa Librada. Esta es una institución que cumplirá 200 años en 2023. Es uno de los 30 colegios fundados entonces en el país. Hoy, necesita ser rehabilitada para recuperar su liderazgo y protagonismo en el marco de nuevas ciudadanías. La Administración, del médico Jorge Iván Ospina, invertirá la suma de 50 mil millones de pesos para la rehabilitación integral del colegio que, con una infraestructura física renovada, se convertirá en una verdadera ciudadela educativa con nuevas tecnologías y procesos formativos incluyentes.
- La Alcaldía Distrital continúa con el Plan de Choque Acciones de Corazón, con el objetivo de tener una ciudad más limpia y con una correcta disposición de los residuos sólidos para construir una cultura de reciclaje en sus habitantes.
- Gobierno al Barrio. La segunda versión de esta estrategia se realizó el pasado sábado 23 de abril en el barrio Floralia. Allí la Alcaldía asumió varios compromisos directos con la ciudadanía. La próxima jornada será en el barrio Primero de Mayo.


