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El viejo adagio del político francés Jean Monnet que reza “Los hombres pasan, las instituciones quedan” parece no hacerle mella a la profesora de Literatura e Idiomas Margot Cano Corrales, quien en 2008 cumplió 31 años de servicio en la Institución Educativa Técnica Industrial Antonio José Camacho y se disponía a disfrutar de su retiro.

Sin embargo, los padres de familia y los directivos docentes le pidieron que se quedara más tiempo. Por lo que la maestra laboró ocho años más y se retiró finalmente en 2016.

La profe Margot siempre se caracterizó por su vocación, compromiso y entrega a la educación. Muestra de ello es su libro Antonio José Camacho, entre dos siglos: 1933 – 2008 que, según la maestra “es una obra que recoge la visión de su fundador y el aporte invaluable que ha hecho la institución al desarrollo educativo, cultural y social de la región”.

Cuenta la docente que lo que más la motivó a escribir este libro fue su amor por el establecimiento educativo, así como el hecho de poder rescatar el trasegar de esta emblemática institución para evitar que se diluyera con el paso del tiempo.

Así fue como se propuso recuperar la historia y la voz de sus protagonistas para que la comunidad educativa pueda conocer el recorrido del colegio a lo largo del tiempo.

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“Este libro significa mucho para mí, para la comunidad camachista y la sociedad caleña en general. En él traté de condensar toda su historia; aunque si unos años antes hubiera surgido la idea estaría mucho más enriquecido históricamente”, manifestó Cano Corrales, y agregó que fueron muchas horas de sueño las que invirtió para escribir su obra, la cual refleja su corazón y empeño en cada página escrita.

De ello da fe el profesor James Angulo Sepúlveda, quien considera que el aporte de su colega a la institución fue invaluable porque promovió el amor a las letras y a la lectura, el fino arte de escribir con altura y con impecable semántica. “Desde lo personal recuerdo a Margoth como una amiga incondicional, solidaria; de un carácter fuerte, pero a la vez tan flexible y cariñoso que inspira ternura y amor en los que la rodean. Desde lo académico un nivel que solo alcanza el maestro en su experticia después de toda una vida dedicada a la educación”, señaló el profesor.

De hecho, la Institución Educativa Antonio José Camacho realiza cada año el Concurso de Declamación de Poesía Margot Cano como homenaje y reconocimiento al aporte de la docente desde las letras mientras estuvo vinculada a la institución. Se trata de un evento que congrega la dramaturgia y el despliegue de las habilidades poéticas de las nuevas generaciones de estudiantes.

Algo de historia…

El colegio se creó en 1933 como Escuela de Artes y Oficios; en 1940 el Gobierno Nacional le concedió al plantel la medalla al mérito General Francisco de Paula Santander; y desde 1945 se llamó Instituto Industrial Antonio José Camacho tras el fallecimiento de su fundador, quien fuera abogado, juez civil del Circuito de Cartago, concejal de ese municipio, magistrado y presidente del Honorable Tribunal Superior del Circuito de Cali.

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