Hasta ahora no ha sido posible que Colombia vuelva a tener un volante de las características del vallecaucano Freddy Rincón. Su talla y potencia en marca, pero también su capacidad para atacar, lo tienen todavía en el recuerdo de los aficionados de la Tricolor, quienes elevan oraciones para que el talentoso exmediocampista supere pronto su situación física.
Debutó con Santa Fe en 1986, gracias al buen ojo de Jorge Luis Pinto. Pero fue en América de Cali y en la selección nacional donde desplegó todo su fútbol para luego dar el salto a Palmeiras (Brasil), Nápoles (Italia), al poderoso Real Madrid (España) y, después, Corinthians (Brasil) –con el que ganó la Copa Mundial de Clubes de 2000-, Santos y Cruzeiro.
Con los ‘Diablos Rojos’ fue campeón en 1990 y 1992, destacándose especialmente en los clásicos con Deportivo Cali. En el 90 compartió con jugadores como Eduardo Pimentel, Álvaro Aponte, Alexis Mendoza, Eduardo Niño, Jairo Ampudia, Wilson Pérez, Alex Escobar, Sergio ‘Checho’ Angulo y Jorge ‘Polilla’ Da Silva. En el 92 estuvo al lado de Jorge Gutiérrez, Néstor Fabbri, Jorge Bermúdez, Néstor Villarreal, Wílmer Cabrera, Anthony de Ávila y Orlando Maturana.
En el combinado patrio estuvo en varias eliminatorias, haciéndose presente en el marcador y en los Mundiales de Italia 1990, Estados Unidos 1994 y Francia 1998. En Italia marcó el gol del empate frente a la durísima Alemania, a la postre Campeón de ese certamen, que permitió la clasificación a octavos de final del elenco que dirigía Francisco Maturana.
Iván Vélez, exjugador del América de Cali, lo recuerda como su ídolo. “Lo vimos hacer ese gol ante Alemania en 1990 y se convirtió en un ídolo para todos los que nos criamos viéndolo jugar en América y otros equipos en Brasil. Recuerdo también el Mundial de Clubes, porque marcaba una ideología y queríamos ser como él”, rememora.
A pesar de no haber compartido camerino con el ‘Coloso del Pacífico’, reconoce que siempre le habló y dio consejos. “Creo que eso vale más que cualquier cosa. Es una persona sonriente que siempre tiene una buena disposición. Para Dios no hay cosas imposibles y ojalá que pueda levantarse de esa cama y volver a ser Freddy otra vez”, anhela.
Ese remoquete de ‘El Coloso’ lo recibió del reconocido comentarista caleño Mario Alfonso Escobar, el ‘Doctor Mao’. “Lo vi en un torneo llamado Copa Marlboro en Miami, en abril de 1989, e inmediatamente lo pedí para la selección Colombia. Estaban jugando un cuadrangular Santa Fe, América, la selección de Estados Unidos y Sporting Cristal. Allí lo vi por primera vez”, recuerda.
‘Mao’ reconoce que no hemos tenido un volante igual a él. “Por eso le puse ‘El Coloso del Pacífico’. Freddy fue un jugador alucinante, siempre fue muy respetuoso, nunca lo vi molesto con alguna crítica, ni tampoco dio muestras de alegría por algún comentario a favor. Un hombre muy asequible a los medios de comunicación; todo un señor. Le pedimos a Dios que lo proteja”, concluyó.


