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Las esquinas de los barrios San Vicente y Versalles, que normalmente eran puntos críticos de arrojo clandestino de residuos sólidos, hoy lucen una nueva cara, gracias al trabajo de pedagogía ambiental que viene liderando la Junta de Acción Comunal-JAC de este sector, en el norte de Cali.

“Ha sido un trabajo arduo, casa a casa, establecimiento a establecimiento. Le explico a la gente que la basura no se debe colocar en las esquinas o en las bases de los árboles; que el carro recolector está obligado a recoger en frente de su oficina o casa; y que es importante ser conscientes de nuestras acciones para poder recuperar nuestros espacios”, afirmó Diana Marcela Redondo, vicepresidenta de la JAC.

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La calle 24 con 5B fue uno de los espacios recuperados. Allí, el trabajo contó con el acompañamiento de organismos como la Secretaría de Seguridad y Justicia y la Policía.

“Lo más importante es apoderarnos de nuestros espacios y sentirlos propios. No podemos normalizar ver basuras en las calles; si tenemos sentido de pertenencia por nuestro territorio los cambios se ven. Este barrio será ejemplo de reciclaje y de limpieza”, agregó la líder comunal.

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Los jóvenes de la fundación Proyectando Generaciones, quienes llevan un proceso de rehabilitación por el consumo de sustancias psicoactivas, han sido un actor fundamental en esta iniciativa barrial.

“La mayoría de habitantes de calle que llegaban a los procesos de rehabilitación conocían del reciclaje, pero lo hacían para el consumo. Nosotros empezamos a cambiar la mentalidad y a decirles que eso lo podríamos hacer en beneficio de la comunidad. A la par que se recuperan y mejoran su condición de vida, los vinculamos a las iniciativas del barrio”, indicó Matías García, director de la fundación.

La ruta de reciclaje recorre la avenida Vásquez Cobo, desde la sede del Deportivo Cali hasta la Torre de Cali y, posteriormente, baja por la avenida Sexta. Los integrantes de la fundación recogen el material y también hacen pedagogía para que este sea seleccionado de manera adecuada por la comunidad.

“Es una forma de educar a las personas para que cuiden el medio ambiente y tengan un mejor concepto del tema reciclaje; que sepan utilizar lo que ellos generan para poderle dar un destino adecuado. Además, estamos ayudando a personas que habían caído en la calle y en las drogas”, expresó Andrés Felipe Castaño, beneficiario de la fundación.

La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos Municipales-Uaespm, destaca este tipo de iniciativas comunitarias y promueve su ejecución en otros barrios de Cali.

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