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Para ser mediodía en Cali, el sol no estaba tan fuerte. De hecho, en la mañana había llovido en la ciudad, al menos en el norte. Desde la una de la tarde, en un día relativamente nublado y fresco, empezaron a llegar miles de jóvenes y adultos al emblemático Estadio Olímpico Pascual Guerrero. Eran los siete mil beneficiarios del programa Todas y todos a estudiar, acompañados de sus padres, madres o acudientes.

Aunque el evento empezaría a las cuatro en punto, los hombres y mujeres jóvenes que recibieron becas de estudio del 100 % prefirieron llegar temprano al acto en el cual harían un juramento público para ratificar su compromiso con el proyecto social más importante de la Administración Distrital.

Los jóvenes ingresaban por la tribuna norte; sus familiares, por la occidental. Una boleta amarilla, roja o blanca era el pase de entrada al mítico estadio. La logística, perfectamente organizada, había logrado el acceso de aproximadamente diez mil personas en una hora. Los becarios recibieron camisetas, gorras y maletines de manos de funcionarios de la Administración Distrital; también un refrigerio.

Los beneficiarios de Todas y todos a estudiar tuvieron tiempo para hacerse selfies, para ser fotografiados por los reporteros gráficos de la Alcaldía de Cali y ser entrevistados por los periodistas de la entidad. Ya en el campo de juego los esperaba una gran tarima. Pero para llegar a ella debían caminar por la pista de atletismo del estadio. Una calle de honor, que hicieron funcionarios de la Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana, los recibió con aplausos.

Las selfies continuaron en las sillas blancas instaladas en la cancha de fútbol. Sonrisas van, carcajadas vienen. El Pascual Guerrero vivía un ambiente festivo con la alegría contagiosa de los siete mil jóvenes allí presentes, y los cerca de tres mil acompañantes.

Daniela Marín se destacaba entre los beneficiarios, pues llegó con su pequeño hijo Gabriel, de tres años de edad. “El programa Todas y todos a estudiar me parece muy especial porque nos va a dar muchas oportunidades para salir adelante”, afirmó la joven mientras cargaba a su bebé de ojos verdes, tez blanca y sonrisa amplia.

Julián Martínez, otro de los becarios, también llamó la atención. No por su pelo crespo rojizo, sino por su acompañante. “Soy del barrio Los Chorros y hoy me encuentro con mi compañera de vida. Se llama ‘Hada’ y es un perro que ha sido un apoyo emocional para mí”, comentó el joven de 20 años.

El Himno Nacional y el Himno a Santiago de Cali, interpretados por la Banda Departamental del Instituto de Bellas Artes, marcó el inicio del evento y con él, los actos protocolarios.

Intervinieron la gerente de Todas y todos a estudiar, Alexandra Monedero Rivera; el secretario de Educación Distrital, José Darwin Lenis Mejía; el arzobispo de la Arquidiócesis de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve; y el rector de la Universidad Icesi, Esteban Piedrahíta. Todos hicieron énfasis en la educación como pilar de la transformación social.

Luego llegó el turno de Yeimy Paulina Carabalí, becaria y estudiante de Enfermería en la Universidad Javeriana. “Juramos solemnemente cumplir el compromiso de dedicarnos de tiempo completo a nuestro proceso académico y que responderemos fielmente a la confianza depositada en nosotros”, afirmó la joven de cabello afro y lentes redondos.

 

–       ¡Sí, juro!, fue la respuesta que gritaron a una sola voz sus siete mil compañeros.

 

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Los adultos también prometieron acompañar a los jóvenes en esta etapa de sus vidas. “Con nuestros corazones llenos de orgullo abrazamos la esperanza de ver a nuestros hijos en la vida universitaria. Con amor les brindaremos las orientaciones para acompañarlos en este camino de oportunidades que les entrega la Alcaldía”, expresó emocionada Claudia Mercedes Gómez, madre de uno de los becarios en la Universidad de San Buenaventura.

 

–       “Nos comprometemos”, gritaron los familiares de los becarios desde la tribuna occidental.

 

Cali y el Valle del Cauca fueron testigos de estos juramentos, gracias a la señal de Telepacífico. Durante la transmisión, uno de los camarógrafos capturó a una de las jóvenes beneficiarias con un mensaje escrito a mano en su cuaderno que decía: “Mi abuela les agradece desde el cielo”.

¡Sí!, porque la emotividad y el entusiasmo con el que se vivió la jornada se trasladó a miles de hogares del Departamento gracias al canal de televisión regional. Era lo justo para Todas y todos a estudiar, un proyecto con el que Cali hace historia en materia educativa en Colombia.

De hecho, el alcalde Jorge Iván Ospina ha expresado que diferentes ciudades del país han puesto su mirada en la Sucursal del Cielo gracias a esta iniciativa. Visiblemente emocionado y con la voz entrecortada, señaló que “la educación necesita dinero. La inversión en la educación jamás será un error. Bienvenidos los 104 mil millones que invertimos en ustedes”.

Eran casi las seis de la tarde. Las palabras del mandatario dieron paso a las rimas de Marithea y Constante, dos de los raperos locales con mayor reconocimiento en el freestyle. Vinieron también algunos clásicos como Down, de los cantantes de reguetón puertorriqueños R.K.M y Ken Y; y después, la salsa choke del grupo musical Cali Flow Latino. Una leve llovizna acompañó los aplausos y cánticos de los asistentes.

El clima se volvió cómplice de un evento que despertó emociones y que hizo vibrar de alegría y esperanza a las cerca de diez mil personas que se reunieron en el Estadio Olímpico Pascual Guerrero.

Revive el evento haciendo clic aquí.

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