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Ghisliane Echeverry Prieto asegura que se enamoró de la ciencia porque le explicaba cómo funciona el mundo. Se graduó en la Universidad del Valle como química analítica y ambiental, realizó una maestría en ciencias químicas y con mucho esfuerzo y sacrificio está terminando su doctorado de ciencias ambientales.

“Me di cuenta que quería hacer algo más allá de solamente comprender y que necesitaba conectar esa investigación con las realidades de mi entorno. Por eso decido hacer un doctorado en ciencias ambientales”, comenta la química e investigadora caleña.

Afirma que ama la ciencia, que no le da la espalda a las realidades de sus ciudades y usa mucho la frase de aplicar: ‘la ciencia en contexto’. Sin embargo, reconoce que debió suspender su doctorado en química al quedar embarazada de su primer hijo.

“A veces debes estar despierta toda la noche para hacerle seguimiento a una investigación y si estás con un bebé no es fácil. Pero no es que la ciencia no vaya con la maternidad; el problema es el sistema en el que está. Por este motivo me he unido al programa Parent in Science, donde estamos midiendo el impacto de la maternidad y la paternidad en los científicos del país”, contó Ghisliane, quien asegura haber vivido en carne propia el rechazo de los académicos e investigadores al quedar embarazada.

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Mientras más avanzaba en sus estudios menos compañeras mujeres veía. El ‘staff’ de profesores, en su mayoría, era masculino y qué decir de los grandes referentes y ganadores de premios. “La visión que tenemos de la ciencia no es encerrada en la academia. La ciencia es comprender las cosas e ir más allá del laboratorio. Es ciencia ciudadana y en territorios, entender que es una herramienta de cambio y transformación”, considera.

Para terminar su doctorado actual ha tenido que ir a trabajo de campo con sus dos hijos, específicamente en su investigación actual sobre los fenómenos ambientales y su relación con las dinámicas sociales en Cali.

“Mi consejo para las mujeres que se animan a ser científicas, es que cada una debe encontrar para qué tiene destreza. No se requiere un cerebro especial sino ganas de conocer e investigar”, concluyó.

En el Día de la Niña y Mujer de la Ciencia (declarado por la Asamblea de la ONU)Ghisliane Echeverry Prieto apoya el proyecto del Parque Tecnológico y de Innovación San Fernando de la Alcaldía de Cali, que respalda la ciencia incluyente.