Seleccionar página

Tres mil voluntarios fueron seleccionados por la facultad de psicología de la universidad del Valle para atender 27 áreas de apoyo en transporte, alojamiento, protocolo, orientación a delegaciones y acreditación durante los Panamericanos Junior.

Dos de estos voluntarios contrastan porque tienen dos miradas diferentes de estos juegos, uno ya tiene la experiencia de haber sido voluntario en los sextos juegos Panamericanos de 1971 y el otro quiere descubrir una historia de la que sólo sabe por anécdotas.

Y es que son muchos los caleños y visitantes que han escuchado de sus padres o de caleños raizales, la nostalgia del civismo y patriotismo que se vivió en los Panamericanos del 71

“Yo tengo muy buenas referencias de los Panamericanos porque mis padres participaron en ellos, vieron cómo se logró la transformación de la ciudad en muchos aspectos y escenarios, asistieron a grandes eventos y lo cuentan con gran alegría. Para ellos es un gran recuerdo de ciudad que los conmovió y fue muy importante para esa época” comenta Sandra Paola Jaramillo, una caleña que a sus 30 años sueña con vivir lo que le contaron sus padres y por ello hace parte de los tres mil voluntarios de los Juegos Panamericanos Junior del 2021.

Pero a Carlos Osorio, otro voluntario de los Panamericanos Junior no tuvieron que contarle nada, porque cuando tenía 15 años de edad y practicaba atletismo en uno de los pocos escenarios de la época, le dieron la oportunidad de vincularse en los juegos del 71 como asistente de la oficina de prensa y apoyo en la clausura de este importante evento de ciudad.

“Apoyé el cierre en el estadio colocando banderas y me tocó también ver en vivo y en directo los 10 mil metros que ganó el colombiano Álvaro Mejía, para mí fue muy emocionante porque es el deporte que admiro, también vi a la delegación cubana y el oro que ganó Pedro Pérez campeón de salto triple, quien registró el record mundial  en una de las pruebas que más me gustaba y que me sirvió de motivación para coronarme en el 74 como campeón nacional intercolegiado y juvenil” comentó Osorio.

Recuerda también que la ciudad cambió totalmente en el 71, con nuevas vías, glorietas, hoteles, y fue testigo de la transformación de un estadio a una unidad deportiva.

“En los barrios se vivió el compromiso de dejar en alto el nombre de la ciudad con jornadas de limpieza, embellecimiento de fachadas y había mucha expectativa sobre lo que iba a suceder en la ciudad, queríamos ser la capital deportiva de América y todos estaban del mismo lado, tanto la gente como los directivos.” Recuerda Carlos

Tanto Carlos como Sandra sienten que su mayor compromiso es que, quienes nos visiten, se lleven un recuerdo bonito de Cali para que en el mundo se hable bien de una ciudad prospera, resiliente y muy deportiva. Ellos invitan a todos los caleños a ser parte de esta historia deportiva y a construir la ciudad que todos queremos.

Comentarios Facebook