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Dos ex dirigentes deportivos y apasionados del deporte en Cali se han dado a la tarea de investigar la vocación deportiva de Cali y han recopilado datos desde 1910. Sin duda, para ellos y para quienes siguen de cerca el mundo deportivo local, Cali ha sido una ciudad bendecida gracias a su geografía, su clima y al deporte como red de integración, hermandad, desarrollo social y de infraestructura.

El abogado y ex gerente de Indervalle, Pedro Vicente Córdoba Cobo, recuerda que los eventos deportivos han reactivado el país y lo han levantado de muchas tragedias sociales.

“En los tiempos más dolorosos del país siempre ha estado el deporte. Recordemos que, en 1928, con masacre de las bananeras se hicieron Los Juegos Nacionales. En 1948, después del magnicidio de Jorge Eliecer Gaitán se hace el Primer Torneo Profesional de Fútbol en el país; en el año 51, en plena violencia se realiza la Vuelta a Colombia en Bicicleta; en los Panamericanos había revueltas con los estudiantes que pedían el respeto de sus derechos. Ahora con pandemia y paro, con tanta tristeza que se ha sentido en Cali, este es el momento propicio para que los caleños nos levantemos y digamos que estamos presentes y que recordemos que somos los mejores anfitriones. Estos Juegos nos permitirán sanar heridas, volver a tener la hermandad, la solidaridad como caleños, reactivar la economía. Estos Juegos son de la juventud que está pidiendo espacio”.

Cuenta el economista Francisco Galindo, ex director de la Junta Administrativa De Deportes del Valle, que en 1928 se realizó el primer evento deportivo importante en Cali y se le llamó Juegos de la República. “Allí se reunían más que todo competencias de atletismo, lo integraban muchos estudiantes y existía participación libre. Fueron los que reconoceríamos después como Los Primeros Juegos Nacionales y se hicieron en Cali, gracias a que contábamos con el primer escenario deportivo del país. Un estadio con gradería de madera, con capacidad para albergar a ocho mil personas, ubicado en donde actualmente se encuentra la Clínica de Occidente del barrio Versalles”

El Estadio Galilea fue entonces, el escenario que convocó las competencias y los grandes eventos deportivos del país, gracias a él se siembra la semilla para construir el Estadio Pascual Guerrero, después de la destrucción del Galilea en 1937.

Afirma Francisco Galindo que también fue la semilla de una dirigencia deportiva que se empezó a formar en Cali y que demostró de qué eran capaces en los Séptimos Juegos Atléticos Nacionales de 1954. “Con el Pascual Guerrero nace la primera unidad deportiva en el barrio San Fernando y que integra el Estadio, las piscinas y el Coliseo Evangelista Mora. Los eventos traen escenarios y esos escenarios y eventos requieren líderes, no sólo los privados, ni de las ligas, también se requiere al Estado con dirigentes apasionados e interesados por fomentar el deporte”

Recuerda Pedro Córdoba, que el general Rojas Pinilla en su presidencia fue quien hizo trasladar a Cali el hangar que hoy se reconoce como el Coliseo Evangelista Mora y que más adelante sería el epicentro de importantes eventos de baloncesto en la ciudad.

El deporte ha jalonado el desarrollo y liderazgo de la ciudad

Gracias al fortalecimiento de estadios y eventos de atletismo en Cali, la primera medalla de oro en Juegos Panamericanos fue para un caleño: el atleta Jaime Aparicio, que en 1951 ganó la presea en Buenos Aires y después se convirtió en un importante dirigente deportivo que también lideró la realización de los sextos juegos panamericanos en Cali.

Pedro Vicente Córdoba explica que para analizar la vocación deportiva de la ciudad se deben tener en cuenta cinco ejes: Los escenarios deportivos, la legislación deportiva, la dirección deportiva con los nuevos atletas y los eventos deportivos.

“Cali fue generando su dirigencia deportiva a través de los eventos que trajeron desarrollo para la ciudad, no simplemente la construcción de escenarios deportivos, sino en la integración de la parte cultural del caleño que entendió que fácilmente la ciudad se podría desarrollar de la mano con el deporte y así ha sido hasta ahora”.

Estos dirigentes criollos fueron los encargados de traer en 1960 el Primer Suramericano de Natación, y en el año 63 el Suramericano de Atletismo, y con el emprendimiento de otro atleta, Alberto Galindo Herrera, se empiezan a articular los empresarios y representantes estatales para la organización de los Panamericanos del 71, aún sin tener escenarios, ni hoteles, ni aeropuerto.

“Todos trabajaron en los recursos para comprar los terrenos en donde se construirían los escenarios y conseguir el préstamo de 18 millones de dólares al Banco Mundial para comprometer obras públicas en el campo de educación, salud, redes telefónicas y en el mejoramiento de las vías.” Afirmó Córdoba

Aseguran los ex dirigentes, que el caleño ha entendido que la transformación de las ciudades, la solidaridad de la ciudad y la hermandad se pueden obtener a través del deporte. “Los Juegos Panamericanos han sido un hito importante en la ciudad que ha dividió la historia en dos: antes de los juegos Cali era una pequeña villa, después de los juegos es una ciudad moderna” reitera Pedro Córdoba.

 

“El deporte es opción de vida”

En el eje legislativo, sólo en 1991, con el artículo 52 se estableció el deporte como un derecho para los colombianos. En el 95 el Congreso creó la Ley 181 para descentralizar el deporte; en 1996 nace la primera secretaría y así el país ha avanzado lentamente en tener más recursos para el fomento de jóvenes atletas.

“Ya podemos decir que Cali cuenta con 26 escenarios de alto rendimiento y 600 espacios de practica de deporte social comunitario. El deporte es una opción de vida” concluye Pedro Córdoba

Para Francisco y Pedro, la historia evidencia las oportunidades que traen eventos como el que recibirá Cali el 25 de noviembre. “Los Panamericanos Junior son una nueva oportunidad de que Cali florezca, después viene El Campeonato Mundial de Atletismo Sub 20, con una audiencia más amplia, con alrededor de 230 países que practican esta disciplina” explica Francisco Galindo

Cali sigue teniendo vocación de campeón, el llamado desde la Alcaldía es a que los caleños sigan siendo parte de la historia deportiva del país como la mejor ciudad anfitriona y con la alegría de renacer como ciudad alegre y competitiva.

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