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Cuando se habla de farmacodependencia se considera que es el consumo de sustancias. Sin embargo ello se extiende mucho más, puesto que hay otras adicciones o conductas psicoactivas que agravan el problema como son los videojuegos, el internet y la pornografía, entre otros. Cada vez los seres humanos, en esa búsqueda de placer o por salir de momentos depresivos y ansiosos, asumen conductas que los llevan a escenarios de dependencia.

Así lo advirtió Rafael Montagut Hernández, médico cirujano y especialista en psiquiatría de varias clínicas privadas en Cali, durante su intervención en el programa institucional ‘Diálogos de Ciudad’. “Se tiende a olvidar que la farmacodependencia tiene todo un enfoque bio-psicosocial, puesto que hay elementos biológicos, psicológicos y sociológicos del cuerpo humano que llevan al consumo”, subrayó.

Desde lo estadístico, el galeno consideró la situación como “complicada”, al manifestar que muchos de los pacientes que llegan lo hacen en un estado crítico de descompensación mental, con marcados cuadros depresivos y ansiosos.

“En un servicio de urgencias pueden llegar diariamente unos 20 pacientes con esas características, lo que es muy alto. El problema viene creciendo porque hace 10 años no era así y hace 20 sí que menos. Si no se toman las estrategias preventivas necesarias para atacar este problema, cualquier política que se haga en lo punitivo no va a funcionar”, recalcó el experto.

A su turno y durante el espacio televisivo que se transmite por el canal regional Telepacífico, el sacerdote José González, quien por su trabajo tiene contacto diario con paciente en zonas críticas de la capital vallecaucana, sostuvo que la problemática se puede abordar, en principio, “acercándose innegablemente a ellos, para que descarten que son autoridades policiales”.

Consideró que la educación y ocupar sanamente el tiempo libre, así como construir conductas saludables al interior de los hogares, es indispensable para evitar cualquier tipo de dependencia hacia los fármacos y otras conductas adictivas.

“Los padres de familia tienen que estar pendientes de sus hijos y del cambio de conductas. Muchas veces, cuando se dan cuenta el joven ya lleva tres o cuatro años consumiendo, lo que hace más difícil sacarlo de ese flagelo, sumado a que consumen diversos productos”, argumentó el sacerdote.

Por su parte, la secretaria de Salud Pública Distrital, Miyerlandi Torres Agredo, manifestó que el organismo a su cargo está activado atendiendo a las personas que llegan en estado de intoxicación, la mayoría de las veces a través del área de urgencias y muy pocos por consulta externa.

“Hasta el 30 de junio de 2021 se ha tenido, dentro de la red de prestación primaria, 748 consultas alrededor del problema de consumo de sustancias psicoactivas, con pacientes cuyo promedio de edad se sitúa entre los 24 y 25 años, aunque se tienen desde los 10 y hasta los 14 años, lo que agrava la situación”, detalló la funcionaria.

Precisó que el asunto ha empeorado, teniendo dos indicadores importantes como son el aumento en la prevalencia en el consumo, subiendo de un 9 a un 14% en los últimos 5 años, así como la disminución en la edad de inicio. “Antes podía ser experimental a los 17 o 18 años, lo que nos lleva a trabajar más en este tema”, concluyó la Secretaria de Salud de Cali.

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