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Hay escenarios que han sido testigos de muchos hechos históricos que enaltecen la ciudad. En el caso del lote que sostuvo por 76 años el Club Social San Fernando hay una fecha que persiste en la memoria de los esgrimistas colombianos: 1971.

El Club fue la sede de las competencias de esgrima en los sextos Juegos Panamericanos. Allí, tres colombianas recibieron la medalla de bronce por equipos y desde esa fecha hasta ahora, no ha nacido otro colombiano capaz de superar esta gesta.

Los Juegos Panamericanos catapultaron a Cali como la ciudad deportiva de Colombia. Más 2.900 atletas y 32 países compitieron en 17 disciplinas deportivas. La esgrima requirió el usó del demolido gimnasio del Club San Fernando.

“Yo conocía el Club porque me habían invitado a nadar y comer allí. Pero cuando los organizadores de los Panamericanos nos citaron determinaron que era el mejor lugar para las competencias. No era muy grande, pero se pudo realizar todo ahí con poco público” comentó Gloria García, Selección Colombia de esgrima en 1971.

Los mejores esgrimistas provenían de Estados Unidos, Cuba, Canadá, México y Argentina. En grupos los mejores rivales eran de Canadá, México y Argentina. Seis días de competencia se vivieron en el Club San Fernando entre floretes, espadas y sables y por primeras y única vez en la historia de Colombia se obtuvo una medalla de bronce por equipos. Récord que no se ha podido batir en 50 años.

“Nos tocó contra Canadá y nadie lo creía, – cometa emocionada Gloria- ganamos por un asalto. Fue una locura. Cuando ganamos no lo podíamos creer”. Afirmó.

Con profesores húngaros se entrenaron en el ciclo olímpico cuatro esgrimistas del Valle y Cundinamarca, Teresa, Aleyda, Mery y Gloria, conformaron la Selección Colombia. Tuvieron un refuerzo de tres meses en Cuba y luego estuvieron 10 días concentrados en el Hotel Aristi, para luego estrenar la Villa Panamericana, ubicada en las nuevas instalaciones de la Universidad del Valle.

Gloria fue entrenadora del Valle y de Antioquia. Se casó con un holandés y tuvo dos hijos esgrimistas de alto nivel. Uno de ellos fue Saskia Loretta Van Erven García, quien participó por Colombia en los Olímpicos de Río y Tokio. “Mi hija Saskia también ha cambiado la historia de esta disciplina en Colombia, pero en el Panamericano ningún colombiano ha logrado llegar al podio como lo hicimos nosotras. Estamos muy orgullosas”, reiteró.

Ahora ella celebra que la Alcaldía de Cali quiera revivir un espacio en donde obtuvo una de sus mayores glorias, y sueña que una vez se termine el Centro de Ciencia y Tecnología de San Fernando pueda visitarlo a su regreso a Colombia, pues actualmente reside en Países Bajos.

El lote está lleno de una historia que tendrá un nuevo significado con el Centro de Ciencia, y Tecnología.

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