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Tiene 17 años y es una apasionada de la música, el canto y la cultura ciudadana; a su corta edad se ha convertido en una veedora de sana convivencia en la comuna 18 de Cali. Se trata de Laura Valentina o “Lauren” como le gusta que le llamen.

Motivada por las crisis vividas durante el paro nacional en la capital del Valle, causadas por las dificultades para la entrega, recolección y transporte de basuras, Laura lideró un proceso ambiental en su barrio Mario Correa, con el fin de recuperar este espacio tan importante para la comunidad.

El trabajo, que tuvo el apoyo de sus padres, familia y vecinos, fue fundamental para hacer un llamado a la comunidad sobre sus prácticas y comportamientos durante los días de la movilización social, especialmente para el manejo de las basuras en el sector.

“Al ver el motón de basura que cada día era más y más buscamos evitar que hubiera más brotes y problemas de salud por la cantidad de contaminación. Ya estamos con esto del Covid y lo que hicimos fue unirnos en la comunidad para comprar costales para la basura y ahí invitamos a la gente a recoger la basura”, afirmó Laura.

En esta jornada, los vecinos alcanzaron a organizar aproximadamente 500 costales, que le facilitaron a la empresa de aseo asignada al sector, el trabajo de recolección de residuos.

La convicción de que estaba haciendo lo correcto permitió que Laura ignorara los olores y el fastidio de manipular los desechos ocasionados por sus vecinos. “Estas acciones son importantes porque podemos evitar muchas enfermedades. Los olores se iban a las casas y se respiraba aire contaminado. Estamos haciendo un bien a la sociedad y con esto fomentamos el compañerismo y trabajo en equipo”.

Esa es la manera como ella define su forma de sentir, pensar y expresar su amor por Cali; considera que con su labor le aporta a construir ciudad y a generar conciencia ambiental. “Uno vive del medio ambiente. Debemos tener consideración y cuidarlo. Con esto le hacemos el bien a la comunidad y hacemos un mundo mejor”, afirmó.

Laura, al igual que 960 niños, niñas y adolescentes, hacen parte de los Semilleros de Cultura Ciudadana para la Paz, que se proponen ser multiplicadores de buenas prácticas y de iniciativas de sana convivencia en beneficio de su entorno educativo, familiar y comunitario; proyectos que, desde la Secretaría de Paz, la Administración de Puro Corazón, ha convertido en amplificadores de las voces de cambio de las nuevas generaciones.

Es un proceso que Laura describe como importante para su formación personal, por ser un espacio de contención y gestión de las emociones generadas por todas las situaciones presentadas durante las manifestaciones. “Desde los semilleros hemos trabajado las emociones producto del paro y esto es importante para nosotros porque a veces esas emociones terminan apoderándose de ti, y puedes terminar haciendo cosas malas que no debes”.

Estas iniciativas comunitarias son el resultado del proceso de fortalecimiento de las relaciones de sana convivencia que, desde la Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana, se vienen desarrollando con los jóvenes de las Instituciones Educativas Oficiales, en cabeza del equipo de profesionales de Formación y Cultura Ciudadana.

Así lo afirmó la subsecretaria de Prevención y Cultura Ciudadana, Yury Paola Molina Córdoba: “Los Semilleros son un dispositivo de formación experiencial que busca que los estudiantes participen activamente, desarrollen habilidades para la vida, construyan un proyecto de vida, sean multiplicadores de buenas prácticas de cultura ciudadana y desarrollen iniciativas colectivas que mejoren la convivencia escolar y la cultura ciudadana para la paz, en la comunidad educativa y en su territorio”.

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