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Ócar Javier Ortiz, es el presidente número 16 de Metrocali desde que se estableció la empresa en 1999. Al igual que sus predecesores, llega con aire en la camisa, con proyectos en mente que deberá ejecutar en un momento difícil: con una compañía en Ley 550, pagando una deuda por $165.000 millones y bajo un escenario de pandemia que golpea fuerte el sistema.

¿Cómo afrontará estos retos? En su discurso se detecta una fuerte necesidad de generar ingresos con iniciativas como el MÍO – VIP, una agresiva propuesta inmobiliaria para las estaciones y con la posibilidad de la entrada de un nuevo operador, que -asegura- puede ser el mismo Metrocali, las empresas de ‘gualas’ o el transporte público colectivo, TPC, que aún circula por la ciudad.

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¿Cómo encontró Metrocali?

Es una entidad fuerte hacia afuera, de hecho, en el sector político y público, por su propio presupuesto, la ven como una entidad sólida y solvente. Hoy Metrocali tiene una serie de inconsistencias graves por el mal diseño del sistema, la mala negociación en sus contratos y la mala estructuración en obras y por eso hoy tiene demandas fuertes. Metrocali es una empresa donde todo el mundo se lucra menos Metrocali. Ganan los abogados, los contratistas, los operadores, la Utryt y el damnificado es Metrocali, quien debe responder.

Desde algunos sectores se cuestionaba su perfil para ser Presidente de Metrocali, porque se decía que usted era un contador y no tenía experiencia en movilidad…

Yo creo que están realmente equivocados. La movilidad ya está diseñada en esta ciudad, las rutas están establecidas, la funcionalidad es la misma, los operadores del sistema son los mismos, la gente se transporta en el mismo sentido siempre y sabemos dónde está la piratería. Yo no sé si lo que quieren tener aquí es un ingeniero con estudios en movilidad, pero en la situación en que está Metrocali ahora, sin recursos, pueden traer una persona de la Nasa y va a pasar lo mismo. Nosotros estamos acostumbrados a administrar pobreza y eso juega un papel importante. Aquí necesitamos acomodar cargas financieras, ajustar el presupuesto y tenemos que buscar la manera de generar ingresos.

Empecemos por el balance de obras que se edifican actualmente. ¿En qué porcentaje de avance están y cuándo se entregan?

En la troncal oriental tramo 1 y 2 acabamos de arrancar las obras para conectar todo el sistema con el oriente, estamos en su fase inicial. Las estaciones van a ser móviles, con diseños de contenedores de carga, las estaciones ya están en Bogotá: son cerca de 26. El tramo uno es de 8 kilómetros y el tramo dos de 4 kilómetros. Hoy esa obra está en el 2% de avance y se entregaría en el año 2022. Tiene un valor cercano a los $170.000 millones. Esa troncal va por toda la Autopista Simón Bolívar.
¿El impacto ambiental de esa obra cuál será? Recordemos la afectación de los árboles en la Calle 5.

Trataremos de conservar el 91 % de la zona arbórea de la Autopista Simón Bolívar. Será una troncal menos invasiva, ambientalmente hablando, frente a las otras troncales. Vamos a conservar 8373 árboles.

¿Qué va a pasar con la Estación del Sur, la del Valle del Lili? La pasada Alcaldía se pasó todo su periodo y no resolvió los líos legales…

Está en un litigio. Allí nos afecta, porque está el patio taller Valle del Lili y la Terminal del Sur, que está en el 9% de ejecución. Obviamente, seguimos el proceso legal.

Veo esa estación bien embolatada.

Hace falta voluntad política. Hay que tratar de mover esa obra para generar el desarrollo del sur de Cali. Sin embargo, cerca, por ahora, tenemos una obra importante que es la estación Simón Bolívar, que podría ser una obra temporal de recibo de pasajeros. Aquí tenemos que buscar un espacio de encuentro. En esa zona está el humedal El Cortijo y tiene que conservarse, pero también es importante definir la activación de esa obra.

¿Ya hay un plan de pagos, por el arbitramento que perdió Metrocali por $165.000 millones frente a uno de los operadores del MÍO?

Con la pandemia se aplazaron varios aspectos del cronograma, pero la semana pasada se hizo la audiencia de acreencias, ahora estamos con la Superintendencia dirimiendo la deuda que se debe pagar. GIT Masivo habla de $195.000 millones, Metrocali de $165.000 millones. Allí estamos trabajando. Los pagos se irán dando de acuerdo a la tarifa. Inicialmente, Metrocali venía hablando de cinco años de gracia, pero ya perdimos con la pandemia el año 2020. Seguramente, se concederán esos cinco años para esclarecer esa deuda.

La semana que pasó anunció la disminución de rutas y buses tras el poco flujo de pasajeros, pero preocupa que el servicio se afecte en la pandemia…

Uno no quisiera anunciarle a la gente ese tipo de medidas, pero con eso hemos querido generar conciencia en los operadores, dado que Metrocali ha sentido la crisis. A los operadores se les paga por tarifa y kilómetro recorrido, nosotros hemos honrado ese compromiso y estamos al día.

¿Cuánto está perdiendo Metrocali por esta situación?

En el acumulado hemos proyectado $160.000 millones. Nosotros cada mes estamos perdiendo unos $15.000 millones.

¿No teme que con menos buses del MÍO la piratería se dispare?

Nos estamos sentando con los operadores para buscar soluciones y nos ayuden a aliviar la tarifa, pero yo tenía que tomar esa decisión, porque Metrocali no puede comprometer recursos sin tener una fuente cierta de financiación. Ojalá lleguemos a un acuerdo con los operadores.
Explíquenos muy bien lo de esa tarifa temporal que le está proponiendo a los operadores.

Hoy el usuario del MÍO paga por el servicio $2200, de los cuales $1540 son para los operadores; el resto del dinero se lo reparten entre Metrocali, la Utryt y queda un saldo para otros. Pero recordemos que a los operadores se les paga por kilómetro recorrido y al haber menos pasajeros por la pandemia y que los buses solo pueden tener el 35 % de su capacidad -por la pandemia- hay un diferencia abismal. Entonces cuando no había Covid–19 la tarifa técnica del MÍO estaba en $3862, de los cuales $2200 los colocaba el pasajero y el excedente, el Municipio. Hoy, con covid, esa tarifa técnica está en $9112 y de esa cifra el Municipio aporta $7000 y eso es una cifra inmanejable. Eso quiere decir que el Municipio está aportando $25.000 millones para la operación del MÍO.

Entonces los operadores del MÍO no pierden, sino el Municipio…

Los operadores bien o mal están recibiendo su plata, aunque han visto afectado su ocupación.

¿Y cuál es su solución?

Encontrar una tarifa temporal. Los operadores saben que una tarifa técnica de $9200 es muy alta y por eso queremos establecer por la pandemia una tarifa $3862 o que los operadores nos muestran sus costos fijos y con base en ello establecer un pago quincenal. Es decir, compartamos responsabilidades, que el Municipio no les pague $25.000 millones mensuales sino una cifra más razonable, que puede ser $10.000 millones o $12.000 millones.

¿Eso contempla que se le suba la tarifa a los usuarios del MÍO?

No está contemplado y menos en pandemia.

Hay que decirlo. Algunos operadores del MÍO han sido complicados, si ellos no ceden, ¿qué pasaría?

Ellos son empresarios. A ellos les interesa recibir sus recursos, pero el llamado es a ser lógicos con la situación. Estamos es una emergencia sanitaria y económica y nos toca a todos ajustarnos un poco.

¿Esta tarifa hasta cuándo iría?

Hasta que termine la pandemia. Yo pensaría que hasta diciembre.

“Por la pandemia Metrocali tiene dificultades en la operación y es principalmente por los costos. El escenario es muy diferente sin pandemia. En este momento lo único que le puedo pedir a la gente es paciencia y decirle que estamos tratando de mejorar”.

Cambiemos de tema. ¿En qué consiste esa idea suya de convertir el MÍO en un sistema inmobiliario?

El gobierno nacional y local han hecho una inversión en obras de infraestructura en unas estaciones enormes, modernas pero desperdiciadas. Por ejemplo, la estaciones Paso de Comercio o Andrés Sanin. En eso espacios pueden operar diferentes sectores de la economía, como un Servientrega, un corresponsal bancario, una droguería o que en las estaciones del MÍO se puedan pagar los servicios públicos. Tener en la estaciones del MÍO un Ventolini, un Juan Valdez, por qué no una peluquería organizada, un espacio donde se pueda tomar un jugo o un café. Esos espacios arrendados nos podrían dar ingresos de $20.000 millones al año. Pero también pienso en el sector publicitario, por ejemplo, venderle por un tiempo determinado una estación a una empresa de Telefonía como el Movistar Arena; por ejemplo: el MÍO Cable Coca–Cola.

¿Qué es el MÍO – VIP?

Es una idea que me surgió. El MÍO tiene unos corredores exclusivos que nos permiten en hora pico tener una movilidad buena. Desde ese punto de vista un usuario que esté en la Estación Universidades del MÍO y quiera atravesarse la ciudad en 15 minutos podría tomar el MÍO – VIP, un transporte especial, una buseta ligera de 19 pasajeros, confortables, con aire acondicionado y con una tarifa inferior a lo que cobraría un taxi o una plataforma tecnológica. Sería una tarifa por distancia, el costo depende del recorrido. Serían rutas establecidas en los corredores troncales. Se pagarían con las tarjetas del MÍO. Eso nos podría generar ingresos de $12.000 millones al año. La coordinación de los viajes a través de este MÍO VIP se podría dar a través de una App. Tenemos que competir con servicio y precio para hacerlo atractivo a la gente.

¿Cómo pensar en un servicio VIP del MÍO si a duras penas hoy cubren las rutas actuales?

Yo estoy pensando esto dentro de un nuevo modelo donde compremos los 377 buses complementarios del MÍO que nos hacen falta, con cargo a la sobretasa a la gasolina. Ya se sacó la licitación pública para un quinto operador y se declaró desierta, pero creo que Metrocali podría incursionar en la operación del sistema, eso significa que nuestro kilómetro recorrido no saldría tan caro. Yo estoy tratando de buscar recursos para el MÍO.

Usted dice que espera que el próximo año Metrocali sea el operador del MÍO Cable. ¿ Cómo va eso?

Estamos en condiciones de hacerlo. Estamos haciendo los trámites ante el Gobierno. La operación del MÍO– Cable no tiene ciencia, hoy está operándola una empresa de Manizales y todos los empleados, en su mayoría, son caleños de la Comuna 20 y yo quiero que el MÍO Cable tenga un enfoque turístico.

¿Es viable comprar los 400 nuevos buses de los que tanto habló la pasada Alcaldía y que los maneje un nuevo operador?

Si, podría llegar un quinto operador. Podrían ser el TPC o las gualas o podría ser el mismo Metrocali o podríamos dar en concesión la operación de los mismos buses, pero en condiciones más claras y con costos más favorables.

¿Y eso para cuándo?

Este año ya no se pudo por la pandemia, pero pensaría que en el 2021 tenemos que incursionar en ello. El sistema funciona bien. Solo nos falta conectar el oriente y ya esa troncal se está construyendo. Hay falencias, pero la estamos solucionando.

Perfil

-¿Quién es Óscar Javier Ortiz, el nuevo presidente de Metrocali y cómo llega al cargo? Soy hijo de un policía y una ama de casa. Crecí en la zona rural de Cali, cerca de la Comuna 20, en el sector de El Mango. Me hice contador público en la Universidad Libre y allí conocí a Fabio Arroyave, concejal de Cali. Ambos incursionamos en el negocio de las apuestas. Fui gerente de una empresa de casinos.

-Me conecto a la vida política por Fabio Arroyabe; Jorge Iván Ospina le dice a Fabio que es importante que estuviese en el Concejo y allí incursionamos a través del Polo Democrático. Nosotros arrancamos en ese partido. Acompaño a Fabio en el año 2007, en la unidad de apoyo en el Concejo de Cali, después fui subsecretario de Desarrollo Social de la Gobernación del Valle.

-Por avatares en la vida política, a Fabio le niegan el aval en el Polo Democrático y seguimos nuestro trabajo en el Partido Liberal. Después fui concejal de Cali y de allí llegamos a la presidencia de Metrocali.
Ortiz es contador público, con énfasis en gerencia Financiera, especialista en derecho administrativo y además es estudiante de Maestría en Gestión Pública.



Cortesía de elpais.com

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