Seleccionar página
  • Las ayudas fueron recolectadas por la Gobernación de Santander con el apoyo de municipios, entidades, empresas, organizaciones y ciudadanos.
     
  • El cargamento incluye alimentos no perecederos, agua, elementos de higiene, pañales, colchonetas y otros insumos destinados a las comunidades afectadas por el sismo.
     

La emergencia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto continúa movilizando ayudas desde diferentes lugares del país. Esta vez, Santander tendió un puente de apoyo hacia el Valle del Cauca con la entrega de aproximadamente 35 toneladas de donaciones, recolectadas a través de una campaña solidaria adelantada por la Gobernación de ese departamento.

El cargamento, que llegó al centro de acopio de la Ciudadela Petronio desde Bucaramanga, está compuesto por alimentos no perecederos, agua, alimentos enlatados, pastas, azúcar, harina, arroz, chocolate, panela, sal, pañales, elementos de aseo, papel higiénico y colchonetas, entre otros productos destinados a contribuir a la atención de las familias afectadas.

La donación representa la hermandad del departamento de Santander y el resto del país con el Valle del Cauca. De la mano de la primera dama, Victoria Eugenia Casallas, y en cooperación con los ciudadanos, municipios, empresas, entidades públicas y privadas, organizaciones y fundaciones, los santandereanos se sumaron a la atención de la emergencia en el Valle del Cauca.

Jeferson Hernández, encargado de conducir el camión que trajo la ayuda a Cali, habló de la hermandad que surge entre el Valle, Santander y el resto de los departamentos en momentos difíciles:

“En estos momentos uno debe colaborarles a las personas que más lo están necesitando. Esto viene desde mi tierra, que es Santander. Allá en Bucaramanga estamos muy unidos a la causa de acá del Valle del Cauca, y acá estamos ya, gracias a Dios”, expresó Hernández.

Las entregas amplias de insumos permiten mantener la atención de las necesidades que continúan presentándose entre las comunidades afectadas, al tiempo que fortalecen las existencias disponibles para su posterior distribución.

“Nos beneficia inmensamente porque tenemos el material completo para que las personas damnificadas tengan todo lo necesario. Es gigantesco el beneficio, y entre más cositas que uno a veces cree que no son necesarias, créame que todo lo que se envíe, tanto de alimentos como cosas de aseo son supremamente importantes”, contó Connie Quintero, coordinadora de kits de aseo del voluntariado.

Diego Carabalí, voluntario coordinador de la zona de bodega, corroboró la importancia de este acto:

“A veces hay agotamiento de productos, entonces nos sirve mucho para completar los mercados, los kits de aseo y para todo esto que estamos viviendo. Ayuda también a subirle la moral a los damnificados, da esperanza porque todavía faltan muchísimas personas por abastecer”.

En nombre de los caleños, el coordinador continuó agradeciendo por esta ayuda, que llega en una etapa vital.

“Quiero agradecerle a la Gobernación de Santander y a la primera dama por este maravilloso aporte que le están haciendo a Cali. Eran cosas demasiado necesarias para Cali y para nuestro Valle del Cauca. Le pedimos a las personas que sigan apoyando, que sigan enviando lo que más puedan”, concluyó Carabalí.

La llegada de estas 35 toneladas se suma a las diferentes ayudas que continúan llegando al Valle del Cauca desde distintos puntos del país y del mundo. Mientras termina la etapa de rescate y comienza la de reconstrucción de la ciudad, cada aporte permite mantener activa la respuesta y acompañar a quienes todavía necesitan apoyo.

El gesto de Santander representa la unión y la solidaridad del país. Hoy, la capital del Valle del Cauca recibe el respaldo de un departamento que decidió convertir la voluntad de sus ciudadanos en ayudas para quienes más lo necesitan, recordando que Cali no está sola, que Cali Somos Todos.