- Dentro de la zona existe una carpa de la Secretaría de Salud Pública, en la que se atienden personas con heridas leves.
Santiago de Cali, 12 de agosto de 2026
En medio de las horas difíciles que atraviesa Cali tras el sismo del pasado 10 de agosto, hay un lugar donde la unión se siente en cada rincón. En la Unidad Deportiva Jaime Aparicio, especialmente en las canchas Panamericanas, las ayudas van y vienen, los mercados se organizan y las manos de decenas de voluntarios no dejan de moverse.
Desde distintos puntos del territorio llegan ciudadanos con alimentos, ropa, elementos de aseo, cobijas y otros insumos, destinados a las familias que perdieron sus viviendas o resultaron afectadas por el movimiento telúrico.
La ubicación estratégica de este complejo deportivo ha permitido, por estos días, convertir sus escenarios en puntos de encuentro para la ayuda y la esperanza.
En el Diamante de Béisbol Miguel Chávez, los voluntarios reciben y clasifican las donaciones.
En el Coliseo de Hockey Miguel Calero, convertido también en albergue, se atienden las necesidades de las personas damnificadas. Allí, jóvenes y adultos multiplican sus esfuerzos para que cada aporte llegue a quien lo necesita.
Entre ellos está Isabella Ruiz, una joven con 19 años de edad, residente en el barrio Guaduales e integrante de los Boy Scouts. Su jornada transcurre junto a otros scouts y ciudadanos, que decidieron dedicar parte de su tiempo a ayudar.
“Estoy ayudando aquí con muchos scouts y personas que están súper solidarizadas con la causa. Los invito a que apoyen: si no pueden salir y donar con dinero, hay muchas fundaciones que están recibiendo ayudas. Los invito a eso”, expresó Isabella.
A pocos metros, Juan Sebastián Galvis Hernández acomoda mercados y prepara kits de ropa. Para él, la dimensión de la tragedia también se mide en los rostros de quienes llegan en busca de apoyo.
“Estamos ayudando a acomodar los mercados y a hacer kits de ropa para las personas que se quedaron sin hogar. Es muy impactante, nunca pensé que fuera a pasar. Es muy conmovedor ver a todos los ciudadanos cooperando juntos para mejorar la situación y encontrar a todas las personas desaparecidas”, comentó Juan.
La solidaridad tampoco entiende de fronteras
Jesús Hernández, venezolano con 20 años de edad, residente en La Flora y miembro del grupo 809 de los Boy Scouts, participa en las labores que se desarrollan en el Coliseo de Hockey.
“Estamos en el coliseo, albergue y centro de acopio, gestionando todas las donaciones y kits de aseo, mercados. Todo lo que se necesite en el albergue y para la gente que lo necesite en los alrededores. Invitamos a la ciudadanía a que nos apoye con sus donaciones: cualquier cosa nos sirve”, señaló.
La escena se repite durante la jornada
Ciudadanos que llegan con bolsas de alimentos, jóvenes que cargan una caja, voluntarios que clasifican prendas y funcionarios que coordinan la distribución.
Cada tarea, por pequeña que parezca, hace parte de una cadena de ayuda que busca responder a las necesidades surgidas después de la emergencia.
En ese marco, Danna Katherine Camacho decidió sumarse a esta labor. “Me encuentro aquí teniendo solidaridad con el pueblo caleño en esta difícil situación. Llamar a todos a que, si pueden, ayuden. La verdad, es impresionante ver cómo la gente ha salido de sus casas, de su trabajo, a colaborar y muy atentos a ayudar en este momento tan complejo”, afirmó.
Detrás de esta operación también se cuenta el trabajo articulado de diferentes organismos de la Administración Distrital: las secretarías del Deporte y la Recreación (cuyo secretario, Alexander Camacho, ha estado al frente de las jornadas); Salud Pública, Bienestar Social y Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana; junto con las unidades administrativas especiales de Servicios Públicos (Uaesp) y Gestión de Bienes y Servicios, entre otros, sumando esfuerzos para recibir, organizar y canalizar las ayudas.
Por unos días, los escenarios deportivos dejan a un lado la competencia para convertirse en espacios de encuentro y solidaridad.
Aquí, en medio de la emergencia, Cali vuelve a mostrar una de sus mayores fortalezas: la capacidad de organizarse, acompañarse y tender la mano cuando más se necesita. Todas las ayudas son bienvenidas.
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#CaliEsDondeDebesEstar


