- El taller de DanceAbility promovió la danza como un espacio de inclusión, diversidad y construcción de comunidad.
- La actividad hizo parte de los más de nueve espacios académicos del XXXII Encuentro Nacional e Internacional de Danzas Folclóricas Mercedes Montaño.
- Maestros, bailarines, estudiantes y educadores compartieron herramientas para construir escenarios de danza más incluyentes.
Santiago de Cali, 5 de julio de 2026.
La inclusión, la diversidad y el reconocimiento de la danza como un escenario para construir comunidad fueron protagonistas de uno de los espacios de la agenda académica del XXXII Encuentro Nacional e Internacional de Danzas Folclóricas Mercedes Montaño, uno de los eventos más antiguos de la Secretaría de Cultura de Cali.
Durante esta edición, la agenda académica reunió a estudiantes, maestros, bailarines, y gestores culturales en más de nueve espacios de formación e intercambio de saberes. Uno de los encuentros más destacados fue el taller de DanceAbility, orientado por la maestra Paulina Avellaneda, una experiencia que invitó a reflexionar sobre cómo hacer de la danza un lenguaje incluyente, abierto a todas las personas, sin importar sus condiciones físicas, cognitivas o culturales.
Para Wendy Betancourt, coordinadora de la agenda académica, este componente fortalece el propósito del encuentro de preservar la memoria y proyectar el futuro de la danza folclórica.
“Cuidar las memorias es cuidar también el futuro de la ciudad”, destacó Betancourt.
La coordinadora explicó que la programación académica incluyó diversos públicos y dos talleres, uno de memoria y danza y otro que permitió reconocer la danza en un espacio inclusivo.
El taller La Danza del Encuentre: Inclusive Movimiento, liderado por Paulina Avellaneda, permitió a los asistentes conocer la metodología DanceAbility, que promueve la creación de grupos de danza donde todas las personas puedan participar y construir movimiento de manera colectiva.
“La metodología DanceAbility propone la creación de espacios en donde participen todas las personas y específicamente que las personas en condición de discapacidad se encuentren en un mismo grupo y podamos construir entre todos movimiento. La idea es que podamos abrir más espacios y derribar barreras de participación en la danza”, explicó Avellaneda.
Entre los participantes, la experiencia dejó una reflexión sobre la importancia de seguir fortaleciendo estos escenarios de formación para quienes hacen de la danza su proyecto de vida.
“Estos espacios son necesarios para los que dedicamos la vida al arte y la danza. Cali es una ciudad que baila y este es un lugar propicio para que a través de nuestros cuerpos compartamos experiencias con otras personas”, expresó la docente de danza Linda Campos, quien hizo parte de esta actividad.
El XXXII Encuentro Nacional e Internacional de Danzas Folclóricas Mercedes Montaño culminará este 5 de julio.


