- El Teatro Municipal Enrique Buenaventura registró otro lleno total, esta vez, en El Teatrino, consolidando alianzas culturales con el Festival Internacional de Artes Vivas de Bogotá, FIAV, el Ministerio de las Culturas las Artes y los Saberes y el Centro Nacional de las Artes, CNA.
- Cali sigue dando pasos firmes para acercar la cultura a su gente. Con esta presentación, el Teatro Municipal Enrique Buenaventura refleja la apuesta del alcalde Alejandro Eder por abrir más oportunidades de acceso a espectáculos internacionales, fortalecer alianzas estratégicas y ofrecer una programación que conecta con públicos diversos y cada vez más participativos.
Santiago de Cali, domingo 5 de marzo del 2026
Por primera vez, el Festival Internacional de Artes Vivas, FIAV, llegó a las regiones a través de la estrategia Circuitos Vivos del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, una iniciativa que busca descentralizar la oferta cultural y llevar espectáculos nacionales e internacionales a distintas ciudades del país.
En Cali, este proceso se articula con la apuesta de la administración del alcalde Alejandro Eder de conectar la ciudad con circuitos culturales de alto nivel y ampliar el acceso de los caleños a experiencias artísticas de gran formato.
En este contexto, el Teatro Municipal Enrique Buenaventura, como parte de la Red Nacional de Teatros Públicos y Patrimoniales, lideró la articulación local junto al Festival Internacional de Teatro de Cali y la Secretaría de Cultura Distrital, una gestión que permitió la llegada a la ciudad de la obra ‘Hewa Rwanda, carta a los ausentes’, resultado de un trabajo coordinado que fortalece la agenda cultural y posiciona a Cali como un escenario activo dentro de las grandes rutas culturales del país.
La función se realizó en el Teatrino del Teatro Municipal con sala llena, reflejando el interés del público por propuestas escénicas que trascienden lo tradicional y generan experiencias significativas. Este resultado evidencia cómo las alianzas estratégicas del Teatro Municipal continúan acercando a la ciudadanía a contenidos de alto valor artístico.
Treinta años después del genocidio de Ruanda, la obra propuso una ceremonia íntima en la que la memoria se transformó en un acto de sanación colectiva.
A través de una carta dirigida a los ausentes, la puesta en escena construyó un espacio simbólico donde quienes ya no están continuaron habitando el presente, abriendo un diálogo profundo entre el dolor, la dignidad y la permanencia del recuerdo.
El impacto en los asistentes fue evidente. La experiencia generó un ambiente de recogimiento y reflexión compartida, movilizando emociones en torno al duelo y la resiliencia. Más allá de la función, ‘Hewa Rwanda’ se vivió como un encuentro que reafirmó el poder del arte para conectar, sensibilizar y construir comunidad.


