A través de las Mesas de Diálogo Territoriales en los comedores comunitarios, la Secretaría de Bienestar Social de la Alcaldía de Cali, en alianza con la Arquidiócesis de Cali, lidera un proceso histórico de escucha activa y construcción colectiva.
Estas mesas no son solo reuniones; son espacios donde los saberes ancestrales, las necesidades del territorio y los sueños de la comunidad se encuentran para diseñar soluciones reales. En Cali cada corregimiento y comuna posee una identidad única. Reconociendo esta diversidad, las Mesas de Diálogo Territoriales funcionan como un puente de articulación entre actores sociales e institucionales.
«En esta ocasión estuvimos en la zona rural de Cali, escuchando, reconociendo saberes, necesidades y sueños que nacen desde el territorio porque los comedores comunitarios son hoy lugares para reconstruir el tejido social. Aquí no solo alimentamos el cuerpo, alimentamos la esperanza y la autonomía de las comunidades», destaca Irving Antonio Lozano Mosquera, líder del área de desarrollo integral y transversalización de los comedores comunitarios.
Puntos clave de la estrategia:
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Inclusión real: se aplican enfoques diferenciales e interseccionales, asegurando que las voces de mujeres, jóvenes, adultos mayores y grupos étnicos sean escuchadas y priorizadas.
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Diagnóstico participativo: la comunidad identifica sus propias fortalezas y amenazas, pasando de ser receptores de ayuda a ser arquitectos de sus propios proyectos.
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Sostenibilidad y autonomía: el objetivo final es generar acuerdos que promuevan herramientas de autogestión para que los procesos comunitarios perduren en el tiempo.
El éxito de estas jornadas radica en la diversidad de sus asistentes:
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Gestoras comunitarias: el corazón operativo de los comedores.
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Beneficiarios y vecinos: quienes viven la realidad del territorio día a día.
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Instituciones públicas y privadas: uniendo esfuerzos para una atención integral.
Esta apuesta por la participación ciudadana busca que cada microred de la ciudad sea un espacio seguro de concertación. Al visibilizar las voces del territorio, se fomenta una mayor apropiación de los programas sociales, garantizando que la inversión pública responda de manera sensible a las realidades culturales y sociales de Santiago de Cali.
Con estas acciones, la Alcaldía de Cali y la Arquidiócesis caminan juntos por el bienestar, demostrando que el verdadero cambio comienza cuando nos sentamos a la mesa para recuperar a Cali.


