- Bailarines de la llamada ‘Vieja Guardia’ engalanaron el desfile del Salsódromo, con su vestuario y coreografías.
- Todo un legado cultural es el que dejaron a su paso a los caleños.
Santiago de Cali, 25 de diciembre de 2025
Durante 18 años, el Salsódromo ha sido el evento encargado de abrir la Feria de Cali, mostrando a propios y visitantes el sabor y la alegría que se vive en esta ciudad, cuando de salsa se trata. En esta oportunidad, lo mejor de estos expertos del ritmo engalanaron la primera ala del desfile, de las cinco que acompañaron la velada.
Toda la historia de la Feria ha estado acompañada por la ‘vieja guardia’. Inicialmente, estos ‘veteranos del baile’ salían el día 28 de diciembre, en el Desfile de Autos Antiguos “de Las Vallas al estadio”, como recuerda Alirio Murillo, conocido como ‘El Indio’ y quien hace parte de este colectivo ‘Vieja Guardia’. A raíz de la decisión de suspender la Cabalgata, evento que era representativo del 25 de diciembre, para crear el Salsódromo, artistas como él, de antaño, obtuvieron su espacio para abrir el desfile que demuestra ante el mundo, por qué Cali es la ‘Capital de la Salsa’.
Dentro del colectivo de la Vieja Guardia también está Lisandro Roldán, conocido como Sandro Roldán, ‘El Chico de Oro’, que pertenece a la Escuela del Sabor y que, desde hace 45 años, comenzó a bailar, gracias a la herencia que vio y recibió de sus padres.
Lisandro, tempo atrás, dejó de bailar un año, pero, al ver en tarima a sus compañeros, revivieron «esas ganas de estar en el escenario». Para él, como bailarín especialista en técnica de baile, esta oportunidad cada año, de «poder demostrar su legado caleño, salsero, que uno no ha parado, que sigue vigente a pesar de los años», es lo que lo más lo motiva a continuar con esta actividad.
Jenny Ortega dice entre risas, que ella cree que baila «desde el vientre de mi madre», por eso es que pertenece a los bailarines de la vieja guardia desde hace muchos años, pero recuerda que fue en 2008 cuando decidieron conformar el colectivo y, en 2019, formalizarlo. Para ella, “el Salsódromo es fundamental, porque se muestra todo el trabajo y toda la energía que tenemos nosotros los caleños. Realmente, Cali es una ciudad que baila, una ciudad que transmite, no solamente a nivel local, nacional, sino internacional”.
Jaime Rodríguez es un ícono de la salsa en Cali, no solo porque baila hace más de 50 años, también fue campeón del concurso de la Sonora Matancera en el año 1978 en el Hotel Aristi, lo que le abrió las puertas en el exterior y le ha permitido bailar en diversos países de Europa. Para él, “el Salsódromo es un evento muy internacional, un evento donde nos hacemos ver las personas de nuestra edad, la vieja guardia, los íconos de la salsa”, un evento que sirve de vitrina para aquellos que dejan su legado en pasos de baile.
Alirio Murillo, conocido como ‘El Indio’ y a quien la Secretaría de Cultura nombró ‘Ícono del baile caleño’, considera que el Salsódromo “es lo mejor que nos ha pasado a los bailarines. Es la fiesta de fin de año, porque todo el año trabajando, bailando aquí, bailando allá y esto es reconocimiento a nuestra labor”.
Esperanza Correa baila desde 1972 porque siempre le ha gustado el baile. Pero su labor no se limita a eso. Ella, además, tiene escuelas de baile y sabe que, apoyada en esta disciplina “los arrebatamos de la calle”, al referirse a la importancia que tiene el darle un objetivo a los niños y jóvenes. Para ella, el Salsódromo es “vida, amor, corazón. Aquí en este Salsódromo es que debemos estar”.
Porque así es como recuperamos Cali, dándoles oportunidades a niños, jóvenes y adultos, de continuar este legado que baile, sabor y reconciliación, que es la salsa.


