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Sonando las campanas a ritmo de salsa, estuchando el pitido y los gritos de alegría  de los asistentes, Cali se preparaba para disfrutar del estilo y la clase de los autos clásicos que formaron parte del desfile del tradicional de Joyas rodantes, en la versión número 66 de la feria.
Un ‘Chrysler modelo 1937’ que simulaba un Rolls Royce de 1912 inspirado en la película Titanic, encabezaba este emblemático recorrido resaltando con su cojineria de cuero,  los detalles que lo hacían único e irrepetible, acompañado de sus ocupantes quienes vestían al estilo de los años 60’,  una boina de medio lado y el infaltable abanicó de mano de las mujeres, transportando a los miles de espectadores hacía aquella Cali vieja.
170 vehículos, 62 motos  y 100 bicicletas clásicas fueron las encargadas de llenar de alegría la Calle de la feria, un desfile que año tras año se ha convertido en un símbolo de la Sucursal del cielo.
“Joyas rodantes es el desfile de autos y de diferentes tipos de medios de transporte; encontramos autos antiguos, autos clásicos, pero también algunos autos de alta gama; este año además de esto, también está incluido todo el tema de motos clásicas y como invitados especiales colectivos de bicicletas”, precisó, Luz Elena Agudelo, productora desfile ‘Joyas Rodantes’ Feria de Cali.
Óscar Humberto Ramírez, participante del desfile señaló. “Hoy estamos con mi esposa, la sobrina y su esposo, este espacio es muy bueno, demasiado interesante porque en realidad uno le dedica mucho tiempo a los carros y es muy satisfactorio poder venir y mostrarlos, pero especialmente que la gente lo disfrute”, comentó previo a iniciar el recorrido de 3 kilómetros.
La Feria de Cali sin lugar a dudas continúa siendo el espacio de unión del pueblo caleño, acogiendo a propios y visitantes en una fiesta donde solo se sabe gozar, una apuesta que continúo impulsando durante los últimos cuatro años el Gobierno de Puro Corazón.