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Cambió los teteros por los libros y en vez de pañales se sentaba sobre papel periódico para ir leyendo, así no supiera todavía distinguir una A de una Z.

Pero una vez lo supo hacer, no lo paró nadie: a sus ochos años de edad ganó el tercer puesto en el Concurso Universitario de Literatura en la Universidad Autónoma de Occidente y hoy en día -a sus 13 años de edad- es el escritor más joven de los 812 que llegaron a la Feria del Libro de Cali 2023.

Cualquiera podría pensar que su niñez floreció con canas. Pero no. Es un niño alegre, serio pero divertido, le apasiona tanto el juego como las artes marciales, elaborar guiones para cine y hasta crear un álbum musical que espera pronto sacar al mercado.

Lo que ya salió y no se pueden perder, es su libro ‘Los recovecos de la mente y otras historias’, en el que Jonathan Salazar Hurtado expuso su talento ante cientos de asistentes a la Carpa El Valle y sus letras, en la octava versión de la Feria del Libro de Cali.

En él hace una recopilación de 30 cuentos salidos de su imaginación, producto de leer y releer, al punto que su propósito de año nuevo en el 2019 fue leer 120 libros. Y cumplió la meta. Esa fue parte de la materia prima de sus creaciones, pues las películas y las conversaciones entre mayores lo acabaron de nutrir.

No se ha destetado. Para donde va lo hace de la mano de su madre, Dora Hurtado, quien es incondicional y nada tiene que reprocharle ya que su responsabilidad es tal, que en el colegio Philadelphia de Cali, donde cursa séptimo grado, se ha caracterizado por ser un alumno top, tanto en inglés como en español, los idiomas que a su corta edad domina.

Tiene la rutina de levantarse todos los días a las 5:00 de la mañana, así no tenga que estudiar, pues lo que inició como un reto que se impuso con su padre, Marco Salazar, cuando leyeron juntos el libro: ‘El club de las 5:00 a.m.’ de Robin Sharma, los envolvió de una manera tal que el reloj de ambos se congeló un segundo después. ¡ Qué pesar de Dora ¡ a esa hora no oye cantar el gallo sino la voz de Jonathan gritando: Má…

Este niño tiene su cuento

“Mi obra -dice como si fuera un viejo- titula con el cuento que finalizo el libro. No lo hice a propósito, sino que nació cuando tuve que presentar un examen final en el colegio y analicé los trastornos mentales por las que pasamos en ese momento, entonces bajé el titular inicial de: ‘Chispa creativa infinita’ y lo cambié por ‘Los recovecos de la mente’. Y metí cada cosa por cada recoveco”.

Entre sus narraciones favoritas figuran ‘El sacrificio’, ‘Mi sombra’, ‘El artista’ y ‘La última Coca Cola del desierto’. En esta última cuenta la historia de una pareja que queda atrapada en el desierto del Sahara a causa de un desastre natural, sin comida ni abrigo pero con un par de esa bebida gaseosa que le da al protagonista la chispa de la vida, pero se la apaga a su pareja justo cuando un helicóptero llega a rescatarlos.

De ese corte inesperado es su narrativa. Trata de titular sus creaciones con frases que atraigan e identifiquen al lector, por lo que recomienda e invita a niños y jóvenes a explorar diversos géneros literarios, a vencer el miedo de incursionar en el mundo de las letras, así no dejen de lado el celular, pero que lo utilicen en beneficio de su crecimiento personal. Al fin y al cabo es la generación del dedo pulgar.