Las canciones, composiciones y arreglos del “El Ángel Negro” quedarán por siempre en el corazón de los caleños que, con brazos abiertos acogieron como suyo a Tirso Duarte, ese artista cubano histriónico en el piano y la timba y que hizo de Cali, su segundo hogar.
Ronald Angulo, representante de Tirso por 15 años, así lo recuerda: “a él le agradó mucho Cali. No se sintió como un cantante más sino como un artista. Tirso tenía un gran corazón, era entregado a la música, a los proyectos sociales. En la Fundación Team Pop nos ayudaba mucho. Nosotros apoyamos el talento musical de niños, niñas y jóvenes y él les daba clases gratis. No los entrenaba para que solamente cantaran sino para que supiera mostrarse como artistas integrales. Nos donaba instrumentos, nos ayudaba con la renta del local, Íbamos a barrios como El Retiro, El Vergel, Siloé a descubrir talentos y llevarlos a la Fundación para formarlos”, recuerda con gratitud el empresario. ‘Para que el alma tenga la razón” es el título que las niñas de la Fundación y Tirso llevaban meses ensayando. Su lírica habla sobre la paz y el amor en el mundo.
A las 2:00 p.m. de hoy (01.10.2023) se abrieron las puertas del Coliseo María Isabel Urrutia donde amigos, familiares y fans de su música, llegaron para darle a la “Perla del Pacífico”, su último adiós.
“Estamos despidiendo a una persona que animó la Timba en nuestro territorio, que compuso música muy asociada a nuestra vida como por ejemplo en el tema Pa’ Cali y un hombre que también animaba el desarrollo del género de la timba en todo el pacífico colombiano. Acompañamos el proceso de la traída de su cuerpo a Cali. Entendemos que debemos acompañar a su familia, a sus amigos. Entendemos la importancia que representa Tirso Duarte para el oriente de Cali y por eso, realizamos este sentido homenaje en el María Isabel Urrutia”, comentó el alcalde Jorge Iván Ospina a su llegada al recinto.
Allí también llegó Catalina Olivares, unas de las niñas que se entrenaba en la Fundación con el cantante cubano. Ella lo recuerda como una persona muy alegre y jovial: “él era una persona humilde, con mucho talento. Me gustaba mucho su felicidad, su manera de transmitir alegría. De él aprendí técnica vocal, a perder la pena y a manejar más alegría al cantar”, recuerda esta talentosa adolescente de 13 años que quiso estar presente para darle despedir a la ‘Perla del Pacífico’.


