Remando en lanchas de madera improvisadas, jugando al “lobo estás” y recuperando esos juegos de otrora que niños y niñas eran especialistas en liderar, el Petronio Álvarez también genera espacios para la integración familiar. Lo mejor y más especial es que las actividades se recrean al ritmo de la marimba, la conga, la campana, el bajo y la batería, todos instrumentos reunidos en uno solo por Carlos Balanta, un músico dedicado a rescatar las melodías del Pacífico y que con su ingenio ya ha ganado el máximo galardón en el Petronio Álvarez.
“Esta es una actividad de mucho contacto con las personas, de mucha alegría donde ellos van a poder armar su propio instrumento musical y llevárselo para sus casas. El Petronio es familia, integración, color, amor, música y mucho sabor” comentó Balanta mientras repartía todos los utensilios para que las familiar armaran su propio ´guasá´.
Balanta fue ganador en dos oportunidades (2008 y 20010) del Festival Petronio Álvarez y aunque continúa participando, también lo llena de satisfacción, generar estos espacios para las familias y compartir todos los conocimientos que su recorrido por más de 20 países, le ha dado.
Zaidis Angulo, es una madre de familia que asistió a la actividad en compañía de su bebé de apenas unos meses de edad que ya se anima a mover sus piernitas al ritmo de la marimba de Balanta. “Es muy chévere que en el festival se den estos espacios para compartir en familia, se aprende mucho y se sale de la zona de confort de la que siempre se está”, agregó.
Hernán Hurtado, padre de familia, también participó de la actividad con su bebé que ya da pasitos y que se animó a llenar el guasá con las semillas que le darán sus mejores ritmos. “Es una excelente oportunidad para que ellos aprendan la cultura del Pacífico. Todas las actividades han estado llenas y muy bien organizadas… ¡que siga el Petronio!, argumentó.
El Legado de La Casa Grande cerrará sus presentaciones artísticas con broche de oro. El domingo 20 de agosto, el Grupo Niche se encargará de presentar las mejores canciones del Pacífico, escritas y compuestas por su gran maestro: Jairo Varela.


