Seleccionar página
  • En un hecho histórico, 30 vendedores informales de la Terminal de Transportes de Cali se certificaron como ‘Cuidadores del Espacio’, luego de completar una formación integral, liderada por la Administración del alcalde Alejandro Eder.
  • Estos hombres y mujeres culminaron con éxito un ciclo de formación de ocho módulos diseñados para transformarlos en agentes activos de conservación, convivencia y desarrollo económico.
  • Gracias a esta estrategia de formación y fortalecimiento del tejido social se revitalizan puntos críticos de la Comuna 2 como la emblemática Fuente Libanesa y la Antigua Estación del Ferrocarril.

 

Santiago de Cali, 25 de marzo de 2026

Cali dio un paso firme hacia una ciudad más organizada, incluyente y llena de oportunidades. En un acto cargado de simbolismo y orgullo, la Administración Distrital celebró la clausura de los ‘Módulos de Aprendizaje y Crecimiento’, con los que más de 30 vendedores informales del sector de la Terminal de Transporte, en la Comuna 2, recibieron su certificación como nuevos ‘Cuidadores del Espacio Público’.

La estrategia de ciudad busca organizar el espacio público y dignificar el sustento de las familias que trabajan en la zona.

Entre noviembre y diciembre de 2025, los graduados fortalecieron sus capacidades en áreas técnicas y humanas, conectando el conocimiento con su sustento diario.

El trabajo en equipo fue fundamental para consolidar este hecho que enorgullece a la ciudad.

La iniciativa contó con el apoyo y las labores conjuntas de la Secretaría de Gobierno Distrital y las secretarías de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana, Seguridad y Justicia, Salud Pública y de Turismo; así como, del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, Dagma; y de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, Uaesp.
Así fue la formación integral para el cambio que recibieron

Con el programa ´Cógela Suave´ los vendedores desarrollaron competencias socioemocionales para la resolución pacífica de conflictos, en materia de turismo, se convirtieron en ´Embajadores de Ciudad´ al conocer rutas y atractivos para guiar al visitante con la esencia de la Capital Pacífica; también, adquirieron conocimientos sobre atención al cliente, manejo emocional, civismo y cultura ciudadana.

También aprendieron sobre economía circular, manejo de aceites y trampas de grasa, mantenimiento de zonas verdes, convirtiéndose, además, en guardianes ambientales del sector. Igualmente, conocieron sobre buenas prácticas sanitarias para la manipulación de alimentos.

Agradecido con la Alcaldía, Yolver Pinillos consideró que el aprendizaje recibido en cada módulo fue muy importante porque puede “plantearlo” y adoptarlo en su negocio.

Como incentivo, los participantes recibieron diferentes beneficios, entre ellos, becas para estudiar inglés, una apuesta por la internacionalización de Cali y el fortalecimiento profesional de quienes hacen parte de la dinámica de la Terminal de Transportes y de la comunidad caleña.

Para Catalina Rincón, funcionaria de la Secretaría de Gobierno Distrital, el programa fortaleció las competencias laborales de los vendedores beneficiados y promovió la construcción del tejido social y el cuidado del espacio público en este sitio emblemático de Cali, que recibe de 30 a 40 mil personas, en promedio, por día.

 

Intervención ambiental

El componente ambiental fue fundamental en esta estrategia. Principalmente, el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, Dagma, lideró jornadas de embellecimiento y arborización urbana en el sector del túnel peatonal de la Terminal, consolidando el compromiso de la Administración Eder con la recuperación y el fortalecimiento de los espacios verdes en la ciudad.

Como acto de sensibilización, posterior a la ceremonia de certificación, se llevó a cabo la siembra de cuatro jardines con plantas ornamentales y nueve árboles, contribuyendo al mejoramiento del paisaje urbano, al fomento de la participación ciudadana y el cuidado del entorno.

Esta apuesta integral por la formalización y el aprendizaje es el motor de una ciudad que se reconstruye de la mano de su gente, demostrando que cuando el gobierno y los ciudadanos trabajan juntos, el orgullo por Cali se recupera.