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Santiago de Cali, 19 de diciembre de 2025

 

El programa de Comedores Comunitarios se consolida como una estrategia de atención integral que trasciende la entrega de raciones alimentarias. Durante la vigencia 2025, a través de un equipo interdisciplinario de sicología, trabajo social, gestión humana y formación, se ha brindado un acompañamiento constante que fortalece el tejido social en los territorios.

“En los comedores comunitarios lo más importante es alimentar el ser, porque no solo se sirven platos de comida, también se acompaña a las gestoras, gestores y beneficiarios con toda una oferta sicosocial, actividades clave para reforzar su liderazgo en la comunidad y el desarrollo de acciones que tejan lazos de reconciliación y empoderamiento desde los territorios”, expresó Johana Caicedo, secretaria de Bienestar Social.

El balance de la gestión sicosocial destaca una cobertura que ha alcanzado a más de 31.000 personas. Gracias a una presencia activa en los territorios, se han consolidado los siguientes logros:

  • Durante la vigencia 2025, el equipo de sicología, trabajo social, gestión humana y formación ha sostenido una presencia activa en los territorios. Esta cobertura ha alcanzado a más de 31.248 personas atendidas, reflejando un constante acompañamiento a gestores/as y beneficiarios/as.
  • Gestión operativa: se ejecutaron un total de 11.466 actividades, con un promedio mensual de entre 800 y 1000 acciones.
  • Presencia en territorio: El equipo de Gestión Humana realizó 3566 visitas de seguimiento técnico y operativo a los comedores.

 

Salud mental y cuidado emocional

El componente de Psicología ha sido fundamental para promover el bienestar de gestores/as y beneficiarios/as. Las orientaciones se han centrado principalmente en el fortalecimiento de habilidades socioemocionales (71 % en gestores y 66 % en beneficiarios) y el abordaje de dinámicas familiares. «Donde hay un comedor vivo, hay un territorio que se organiza para cuidar, resistir y transformar».

 

Dentro de esta línea, destacan:

  • Talleres sicoeducativos enfocados principalmente con 52 % en autocuidado y 17 % gestión de emociones.
  • 36 encuentros de familia, 51 encuentros vivenciales, 11 jornadas de ‘Escucharte’ que integraron a más de 2000 personas entre gestores/as y beneficiarios/as.

 

Formación para la vida y articulación

El programa no solo alimenta el cuerpo, sino también el conocimiento, mediante un proceso de alfabetización (aprender a leer y escribir), de las cuales el 93 % son mujeres. Además, en alianza con el Sena, se han desarrollado procesos formativos en áreas como informática básica, marketing digital, contabilidad y derechos humanos.

Desde el ejercicio social, a través de acciones de retribución social orientadas al reconocimiento de los aportes de las y los gestores al fortalecimiento del vínculo comunitario, el intercambio de saberes y la corresponsabilidad, se logró la participación de 5160 personas en 74 acciones de retribución.

Esta atención es posible gracias a la articulación con más de 50 instituciones y diversos colectivos ciudadanos que robustecen la oferta de servicios en cada comedor.

Bajo el principio ‘Clasificamos para fortalecer’, se implementó el Nivel de Incidencia Territorial Social (NITS). Este análisis permitió identificar que el 33 % de los comedores se encuentran en un Nivel Avanzado, caracterizados por su madurez organizativa y capacidad de gestión autónoma, convirtiéndose en nodos estratégicos para sus comunidades.