- Los tambores fueron hoy (19/05/2024), los instrumentos de los niños en la Ciclovida de Cali
- ‘La vamo a’ tumbá’, canción insignia del folclor Pacífico, no dejó a nadie sentado en la estación Sol de Oriente. El grupo de chirimía del Instituto Popular de Cultura (IPC), la interpretó y se robó la ovación de los asistentes
- La aerorrumba se llenó de colores y ritmos afrodescendientes que los usuarios de la Ciclovida no querían dejar de gozar
Santiago de Cali, mayo 19 de 2024
¡La Ciclovida de Cali se convirtió en todo un arrullo Pacífico en pleno mes de mayo! No era para menos, el Día de la Afrocolombianidad se bailó, cantó y gozó hasta dejar sin aliento a quienes participaron de esta fiesta.
«Este es un programa que siempre resalta nuestra riqueza cultural. Hoy no solo vimos a los caleños y visitantes participar, sino que el personal que nos acompaña cada domingo, se unió para resaltar este homenaje afrocolombiano, portando prendas características de esta gran cultura y colocando a miles de asistentes a vibrar con ritmos africanos y del Pacífico. Seguimos cumpliendo el propósito de nuestro alcalde Alejandro Eder, el de una Cali Reconciliada. ¡Somos Cali, capital Pacífica!», expresó Felipe Montoya Montoya, secretario del Deporte y la Recreación.
En el oriente de Cali en la estación Colonia Nariñense, cerca de 50 niños redoblaron los tambores en la clase dirigida por Comfenalco – Valle. Siguieron las instrucciones del maestro, y sonaron como la mejor de las versiones de una Sinfónica. “Es la primera vez que venimos a este sector de la Ciclovida de Cali. Fue fantástico, me voy gratamente sorprendido con esta zona; el cuidado del espacio y la organización aquí fueron destacables. Este es un lugar de encuentro para conocernos y desestigmatizar ideas preconcebidas de ciertos lugares en nuestra ciudad”, comentó Juan Manuel Gómez, coordinador del programa Rueda de Tambores de Comfenalco.
No muy lejos de allí en la estación Sol de Oriente, las notas de ‘La Vamo a Tumbá’, una de las canciones emblemáticas de nuestro Pacífico colombiano, puso a corear la famosa frase de ‘esta casa que yo hice, con amor y sacrificio, tiene piso e’ guayacán y paredes de chachajo’. Los pañuelos improvisados parecían bailar en una danza que se volvió grupal. Una especie de ‘trencito del Pacífico’.
Yanira Cerón, habitante del sector, llevaba dos años sin asistir a la Ciclovida: “me di cuenta de la temática y la aero rumba con ritmos afros y no me la quise perder. Que bonito abrazar nuestras diferencias y ver a los niños, adultos y ancianos bailando al ritmo de la música afro, de una cultura que hace parte de nosotros. Estuvo sensacional. ¡Los felicito… gracias!”, afirmó.
Son más de 400 personas que cada fin de semana madrugan para hacer de este espacio, la zona dominical de goce, actividad física y cultura más reconocida en Cali. Ellos también quisieron ponerle un sello especial a esta jornada y llevaron prendas y objetos distintivos de la cultura afrocolombiana; se vistieron con su mejor sonrisa para darle la bienvenida a este ‘arrullo’ especial.
La Ciclovida de Cali, continúa ganando espacio en los corazones de quienes la visitan, es única en su género en el mundo y el próximo domingo 26 de mayo, celebrará el Día de la Familia.


