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Apenas iniciaban las primeras horas del sábado 2 de septiembre de 2023, cuando por las calles céntricas de la ciudad se evidenciaban enormes nubes de humo que alertaron el llamado de los bomberos. De inmediato, los guardas de seguridad de ‘El Tesoro’ informaron de la emergencia al número telefónico 119 y a los pocos minutos se empezó a sentir el rugir de la maquinaria roja con sus sirenas que no demoró en hacer presencia con sus respectivas unidades.

El despliegue humano con trajes de  súper héroes empezó a realizar su trabajo.  Las llamas que consumían piso por piso, poco a poco fueron perdiendo su fuerza. Los bomberos, en su mayoría hombres, portaban sus cascos rojos, trajes reflectivos y tanques de aire comprimido. Uno a uno salen a relvarse por el cansancio, para continuar la batalla contra el fuego. Pasada la noche, el sol divisa un nuevo día, entre el humo y las miradas llenas de desesperanza y angustia en los corazones de muchos trabajadores y comerciantes confundidos por lo que pasaba.

Luego, las buenas noticias empezaron aparecer cuando el capitán Alberto José Hernández, director de Gestión del Riesgo de Emergencias del cuerpo de Bomberos de Cali, anunció: “el avance del incendio se controló, estamos en la liquidación de los focos aislados que quedan en los mezanines, que son las bodegas de cada establecimiento”.

Ya con el incendió controlado, se empezó a divisar la figura de una mujer de 1.70 metros de estatura, con ojos esmeraldados y su rostro agotado, pero satisfecho. Se trata de Indira Mosquera, cabo del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali. Una valiente bombera con 26 años de experiencia, quien se formó al trabajar como técnica de emergencia de zona franca, para brindar su apoyo y experiencia en el lugar.

“Nosotras las mujeres somos capaces en todas las tareas que nos propongamos, somos iguales en el sentido, no en capacidad física, lo que tenemos que aprender es que las fuerzas de nosotras acaban en donde empiezan las del hombre y las del hombre en donde empiezan las de la mujer. Entonces nos completamos y ese éxito de toda labor que uno quiere aprender”, manifestó.

Las calles del centro caleño ya estaban llenas y bajo la mirada de los espectadores que se acercaban, se siente el respeto y reconocimiento por tan loable labor.

“Admiración, porque estar allá en esa situación tan crítica, el estrés, la presión, hay que tener vocación para eso”; expreso Andrea Zuluaga trabajadora del centro de Cali.

Lego de la jornada se siente calma de nuevo, aunque la batalla ha sido fuerte contra el fuego, queda un espacio para tomar un merecido descanso, la hermandad se palpa por quienes en pocos minutos arriesgan sus vidas y la disciplina hace parte primordial de esta función de los bomberos.

“El que dice que es bombero tiene que cumplir las mismas tareas, aquí no hay diferencia si es hombre o es mujer, se requiere una condición física, requieren un entrenamiento, pero son personas que están con todo el conocimiento y la competencia para desempeñar esta labor”, señaló el capitán Alberto José Hernández.

Son varias mujeres las que han estado cumpliendo su rol en este incendió, unas desde adentro y otra desde afuera, aportando a la importante labor logística. Y es que ellas son fundamentales, son muy aguerridas, son mujeres echadas para adelante y son el orgullo de nuestra institución, indicó Fernando Narváez, jefe de turno la Estación Las Américas.

Por fortuna y gracias a la rápida reacción de los Bomberos de Cali no hay pérdidas humanas que lamentar, por ello, la administración de Puro Corazón por Cali, resalta el esfuerzo, la pasión, la solidaridad de mujeres como Indira Mosquera, que inspiran a los demás ciudadanos y ciudadanas a seguir luchando por nuestra amada Ciudad.