Hablar de Petronio es hablar de viche y de una serie de elíxires y bebidas ancestrales que elevan el espíritu de las gentes del Pacífico, de la amada Cali y de todos sus turistas.
Y no es para menos, pues el viche y sus transformaciones como el curao, la crema, el tumbacatre, el pipilongo son ante todo sinónimo de vida y fiesta extraída del litoral que hace grande a Colombia, como lo expresa doña Octavia Montaño del puesto 23 Herencia Guapireña, en la Ciudadela del Petronio.
Esta matrona expresó: “nuestro viche sabe a ese Pacífico mágico, a esa alegría y ese colorido que nos llena el alma; por tanto, como siempre digo, esta bebida sabe siempre a amanecer en mi pueblo, con un sabor único que llena de entusiasmo para ofrecerlo al mundo entero”.
Se habla en esos pequeños quilombos o lugares de diálogo que, como parte de esos dones dados por la naturaleza, algunas de estas bebidas son beneficiosas para la salud de hombres y mujeres.
Al respecto, Octavia Montaño precisó que “la tomaseca que es para la mujer, para la fertilidad, siempre ha servido para cuidar la salud de las comunidades; y el pipilongo, que es a base de semillas ayuda, sobre todo en el hombre, a limpiar la próstata que, aunque ponen picositas a las personas, son muy provechosas para la buena salud.
Y como no decir que el curao de viche puede, incluso, añejarse hasta por cinco años, como lo expresó Evert Sandoval del puesto número 20 de Licha Pacífico, quien sostiene que las propiedades de esta bebida son además curativas, pues tiene raíces que ayudan a la salud. Anotó que este elíxir se puede guardar por varios años, en botellas de vidrio, guardadas en lugares oscuros, gracias a esas propiedades y componentes naturales.
La Alcaldía de Cali espera que muy pronto, desde el Pacífico, Colombia pueda exportar estos productos ancestrales para brindar alegría al mundo entero.


