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Los colores que adornan la naturaleza del litoral, brillan con todo su esplendor en la ropa que visten los asistentes a la edición 27 del Festival de Música del Pacífico ‘Petronio Álvarez’.

Desde tempranas horas, sombreros, vestidos, camisas, turbantes, collares y aretes, hacen parte de la indumentaria con la que ya innumerables modelos espontáneos empiezan a ‘petroniar’. Tal es el caso de la turista Mabel Arcila, quien en compañía de su familia aseguró que “da gusto ver el colorido, la expresión del arte, la variedad en los diseños y en los materiales naturales empleados”.

Por su parte, la asistente al Festival, Ana Lucero Oliveros, con un frondoso cabello hirsuto, manifestó que hablar de la indumentaria y la estética afro es referirse a la resistencia, toda vez que el pueblo afro-descendiente siempre se ha reinventado la forma de mostrar su identidad, con orgullo.

“Los turbantes fueron usados durante mucho tiempo por mujeres en el África subsahariana (que está situada al sur del Sahara), para mostrar los colores que estaban en esos territorios. Sin embargo y después de algunos acontecimientos, estas prendas fueron prohibidas pero vuelven a aflorar en el Festival de Música del Pacífico, que con orgullo Cali sigue mostrando al mundo”, analizó Oliveros.

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Pero más allá de vestir a unos y a otras, en esta mágica pasarela con olor a mar, a selva, a manigua y a manglar, el significado arropa toda una cultura, toda una ancestralidad, como lo acotara la joven Daniela Fierro.

Para ella, “las multicoloridas prendas y sus accesorios reflejan la alegría y la cultura, demostrando que por la sangre corre el folclor, acompañado de una ropa representativa, lo que se constituye en parte del alma del Pacífico”.

A su voz se unió la turista Mabel Arcila, quien subrayó: “los colores muestran un espíritu y un corazón felices de las gentes del litoral Pacífico”.

Así pues, el baúl, como muchos lo llaman, hace parte de esa semiótica que comunica, no con palabras sino con símbolos, como lo es la moda, que matiza también este legado de la Casa Grande del Pacífico colombiano.