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Nuevos espacios públicos para el disfrute de los ciudadanos y con una vocación eminentemente ambiental, se entregaron en las comunas 19, 20 y 21, destacándose obras de embellecimiento, recuperación paisajística y mitigación de riesgo, financiadas con dineros de la sobretasa ambiental.

Este impuesto -pagado por todos los caleños- es recaudado por la Corporación Regional del Valle del Cauca –CVC, para ser trasladado al Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, Dagma con el fin de ejecutar obras ambientales.

La primera entrega fue el corredor ambiental de la comuna 21, con una extensión de 7 hectáreas, compuesto por más de 1.200 árboles de especies del bosque seco tropical y frutales, que conformarán el Bosque Urbano Alameda de Oriente. Este nuevo pulmón de la ciudad se encuentra ubicado en la calle 80 en la glorieta de entrada a Desepaz frente al Centro Comercial Río Cali y como parte del acto protocolario de entrega se firmó un pacto de voluntades con los representantes de las Juntas de Acciones Comunal, de los estudiantes y las instituciones educativas del sector, para garantizar su cuidado y permanencia en el tiempo.

“Ningún esfuerzo de la institucionalidad es perdurable si no contamos con la apropiación de la comunidad. Son ellos los que van a dar validez a este espacio verde que busca, además de ofrecer espacios para el encuentro ciudadano armonizados con el medio ambiente, mitigar las islas de calor que se han identificado en el oriente de la ciudad”, manifestó la Ingeniera Francy Restrepo, Directora del Dagma.

El bosque contará además con 15 jardines que promueven el intercambio ecosistémico de especies polinizadoras como las mariposas y las abejas, entre otras, que cumplen la función de fecundar miles de plantas garantizando la provisión de alimentos para los seres humanos.

Posteriormente se hizo entrega de una obra con inversión de recursos cercanos a los 9.400 millones en el embalse seco del río Cañaveralejo que cobija las comunas 19 y 20, infraestructura construida en los años 90 por Emcali y que se convertirá en un renovado espacio para el disfrute de actividades recreativas y lúdicas. Esta zona inundable -que tiene como función primordial la protección de las viviendas ribereñas- se ha convertido con el paso de los años en una cancha de fútbol durante tiempo seco y presentaba dificultades de acceso.

Ahora, gracias a este proyecto, se construyeron graderías para ser utilizadas en eventos deportivos, con 5 plataformas que permiten la realización de encuentros y el avistamiento de aves, senderos peatonales y un puente, que además generan un circuito que puede ser aprovechado para caminatas y actividad física. Así mismo señalización, mobiliario urbano amigable con el medio ambiente y juegos biosaludables para la comunidad.

La Directora del Dagma, ingeniera Francy Restrepo, recalcó la vocación ambiental y de mitigación de riesgo de esta zona y los enormes beneficios que presta para los vecinos, que además recibieron nuevas vías, andenes y luminarias, gracias al apoyo de EmcalI.

“De esta manera, planificada técnicamente, se invierten los recursos de todos los caleños, en obras e infraestructuras que generan diversos beneficios, desde los ambientales hasta los sociales y que contribuyen a mejorar la calidad de vida de las personas”.

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